Por qué cortar el pelo tras las vacaciones de verano. | Szymon Brzoska / IMAXTREE

8 razones para cortarte el pelo después de las vacaciones

Por mucho que te resistas, pasar por la tijera a la vuelta del veraneo es como deshacer la maleta: obligatorio. Si sigues sin estar convencida, te damos unos cuantos motivos para que reserves ya tu cita en la peluquería.

Cristina Martín Frutos | Woman.es

¿Por qué cortar el pelo tras las vacaciones?

Lo sabemos. Te encanta ese tono rubio que se te ha quedado en las puntas. Y querrías pasarte todo el otoño con la trenza que te acompañó a la playa. Pero, por mucho que te guste el efecto vacaciones en tu melena, el cabello sufre de forma especial los estragos del verano. Aunque no hayas salido de la ciudad, los baños en la piscina o en el mar y la falta de tiempo para cuidarlo, hacen que en esta época del año notes el pelo más seco, apagado e incluso fino. 

"Por eso, a la vuelta es fundamental pasar por la peluquería y así aportarle al cabello todo lo que necesite: un ligero corte para sanear, un tratamiento reparador o, incluso, aprovechar para un cambio de look", afirma Diana Daureo, directora del salón madrileño que lleva su nombre. 

Peinados con horquillas vistos en Zara. | D.R

¿Sigues resistiéndote a las tijeras? Este listado de razones te convencerá: 

1. Más sano. Suena a 'madre', pero lo de sanear las puntas es cierto. Es la zona más frágil y expuesta a daños de nuestra melena –tirones, deshidratación, radiación solar, agua…-, por eso, lo mejor para repararla es cortar (por lo sano, ya lo dice el refranero). "Quienes se cuidan más el pelo y lo cortan cada dos o tres meses bastará con que corten 2 o 3 centímetros. Quien sea menos constante necesitaría mínimo 7 cm", apunta Diana Daureo. Vamos, que si no eres asidua de la tijera y quieres notar los resultados prepárate para perder unos cuatro dedos de largura.

2. Color más bonito. No es que cortar sea la panacea y te cubra canas o consiga dejarte tu rubio ideal. Pero un buen corte añade movimiento, elimina el encrespamiento postveraniego y las zonas en las que se haya podido oxidar tu coloración y, por tanto, repercute en más brillo. Diana lo tiene claro "es imprescindible para lucir un color bonito".

3. Podrás pasarte a la moda de las horquillas. Y a las diademas, pasadores y otros accesorios para el pelo de máxima tendencia. ¿Lo mejor? Que no parecerás una niña pequeña con ellos. Un estilo bob o incluso un garçon a lo chico ponen el contrapunto perfecto a cualquier adorno en la cabeza. Si no te fías, date un paseo por la web de Zara, de Parfois o de Stradivarius para inspirarte.

Peinado de semirrecogido con horquillas de Stradivarius. | D.R

 

4. Madrugarás un poquito menos. La rentrèe siempre es más llevadera si puedes quedarte en la cama otros 15 minutos. Y para eso, lo mejor es olvidarte de peinados complicados. Con una media melena –o un corte pixie si te atreves- basta con lavar y dejar secar al aire. Y aquí enlazamos con la siguiente ventaja…

5. Te olvidarás –hasta que empiece el frío- del secador y la plancha. Además del ahorro de tiempo que te mencionábamos, dará un respiro a tu pelo de agresiones. Piensa que para hacerte unas ondas, tus puntas se calientan a más de 160 grados… Así que cuanto más tiempo optes por el secado al aire, mejor. 

6. Probarás sprays, ceras, brumas marinas… Vale. Esto puede suponer algún desembolso con el que no contabas. Pero el pelo más corto te permite jugar con muchas más texturas y productos de styling que el largo. Que te apetece un efecto wet: basta un poquito de gel fijador o gomina en las raíces y peinarte hacia atrás. ¿Nostalgia de los días de playa? Apuesta por un spray de sal y viajarás hasta el Mediterráneo. Y si no te da tiempo a lavarte el pelo, un toque de champú seco hará maravillas para aguantar hasta el día siguiente. 

Spray ondas surferas Aussie (5,99  euros); gel Fructis efecto mojado de Garnier (2,99 euros); polvo para dar textura y volumen (15,50 euros), de Cotril; champú seco aroma Tropical de Batiste (3,50 euros).  | D.R

 

7. Burlarás la caída otoñal.  Elegir una media melena o algo incluso más cortito te ayudará a que la inevitable caída estacional sea menos evidente. "No es que cortar el pelo evite su caída, pero sí que se enrede más y, en consecuencia, que se produzcan roturas", aclara Diana. 

8. Y, lo más fácil: estrenarás cambio de look. Los estilistas suelen decir que con la depresión postvacacional sus salones se llenan de clientes que quieren una nueva imagen. Será para matar dos pájaros de un tiro (sanear y ya de paso verse distintas) o para sorprender a los compañeros de trabajo a la vuelta, pero lo cierto es que cortarse el pelo tiene un punto liberador y de empezar una nueva etapa difícil de explicar. ¡No lo pienses más y compruébalo tú misma!.

 

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