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Nuevo diccionario de la coloración capilar

Empieza 2019 con un cambio de look. 

Javier Guerrero | Woman.es

El comienzo del año es el momento ideal para darle a tu melena un aire diferente. Porque, durante las primeras semanas de enero, tenemos la sensación de empezar un nuevo ciclo vital repleto de buenos propósitos, durante el cual muchas se plantean la posibilidad de un cambio de look. Eso sí, en no pocas ocasiones, un tinte puede provocar una transformación demasiado radical. En cambio, las mechas son el aliado perfecto para conseguir ese toque distintivo sin dejar de ser tú misma. El problema es que, desde hace un par de años, el universo mecha ha evolucionado a tal velocidad que las tradicionales californianas se han quedado muy antiguas y han sido sustituidas por degradados y decoloraciones de lo más variado. Además, casi cada semana surgen innovadoras técnicas y tonalidades nunca antes vistas. Para no perderse con la terminología de última generación, le hemos pedido a dos maestros del color que arrojen algo de luz sobre el tema.

Luciano Cañete, cofundador y director de Corta Cabeza, nos explica las tres técnicas capilares más demandadas del momento.

Balayage. Consiste en un degradado de color de oscuro a claro que aporta mucha luz. Aunque la técnica no es nueva, se ha puesto de moda en los últimos años porque es muy versátil y se puede aplicar casi desde la raíz, de medios a puntas o solo en puntas. ¿Ventajas? Cuando el cabello crece, la raíz no se marca en exceso y proporciona aclarados muy graduales, desde el más natural hasta el más extremo con un rubio superclaro. 

Bleaching fantasy multitone. Se trata de decoloraciones globales o parciales sobre las que se combinan colores de fantasía muy empolvados que, ahora mismo, están muy de moda. Atrévete con esta técnica si eres de las que no le pone límites al color o si quieres romper con la rutina y renovar tu imagen. 

Contouring. Con esta técnica se consigue aportar puntos de luz en las zonas de la cabeza que lo requieran con el fin de crear efectos ópticos de volumen, adaptados a la forma de cada rostro, el tono de piel y el tipo de colores que mejor le vayan. Se consiguen cabelleras en diferentes tonalidades donde el contraste de color variará según el atrevimiento de cada persona.

Por su parte, Eduardo Sánchez, director creativo y estilista de la maison que lleva su nombre, nos recomienda las siete tonalidades que se llevarán en 2019.

Auburn. El castaño chocolate se funde con los rojizos más intensos en el que promete ser el pelirrojo del año. La traducción literal sería "bermejo" y, en efecto, se trata de un castaño oscuro rojizo que da una nueva profundidad al cobre sin llegar a ser caoba. El color se aplica mediante la técnica del balayage y nace desde la raíz.

Cold brew coffee. Son los reflejos que adquiere el café cuando se vierte leche o hielo sobre él, creando unos particulares efectos de luz y transparencia. Un castaño multidimensional de reflejos ambarinos que se consigue mezclando dos tonos con la base natural con un toque dorado o ligeramente caoba. Los reflejos se reparten por toda la melena.

Flannel. Los colores típicos de las prendas de franela inspiran un trabajo de coloración casi artesanal que combina, en una misma melena, entre dos y cinco tonalidades distintas de la gama de los rojizos. Cobre, rojo, naranja, violeta o ginger sobre bases castañas o morenas. La técnica se realiza a través de reflejos, mechas sutiles o microvelos a modo de contouring.

Nirvana blond. Un rubio platino frío que se contrasta con una raíz oscura de un centímetro mínimo de grosor. Exige decoloración y su seña distintiva es dejar también oscuros los llamados “baby hairs” (los pelillos cortos de la frente y las sienes).

Pink champagne. Es un rubio dorado con destellos rosados y la alternativa al blorange que arrasó la pasada temporada. La clave está en la naturalidad y en repartir el color de forma muy sutil. Las mechas californianas lo expresan muy bien, con los reflejos en rosa pastel concentrados de medios a puntas.

Root beer. Un castaño besado por el sol que permite a las morenas llevar mechas sin sucumbir al rubio. Las mechas "sunlight", que se aplican con la técnica del balayage, son extremadamente sutiles, se entrelazan y se nutren de los tonos caramelo, dorados y cobrizos. Las melenas consiguen un efecto 3D.

Toasted coconut. El nuevo granny hair nace de una combinación de rubio frío extra claro con toques oscuros. La clave es realizar un perfecto degradado en el que no se distingan los saltos de color desde la raíz, más oscura, hacia las puntas. Se trata de una coloración diseñada para melenas oscuras y con canas que quieran pasar al rubio.