Si picas, hazlo sano. | gilaxia

¿Por qué he empezado ya la Operación Bikini?

"Me aburro, me aburro, me aburro mucho..." Y no hago más que picotear a diestro y siniestro... Así que me he propuesto un reto: cuando me dejen salir a la calle... les voy a dejar con la boca abierta. Ojo, hay truco...

Ester Aguado|Woman.es

Siempre resulta complicado empezar una dieta... ¡hasta para las que llevamos haciendo alguna toda nuestra vida! Lo cierto es que no recuerdo ni cuándo empecé, ¿quizás a los 13 años, cuando dejé el equipo de natación? Y eso que mi cuerpo es súper agradecido: en cuanto como sano un mes, me quedo estupenda -que sí, que me lo dicen los demás-. Sobre todo, no porque baje los cinco kilos de más que siempre llevo a cuestas, si no porque estoy feliz y contenta y eso, dado el carácter que gasto... se nota enseguida. Soy otra persona: me ilusiona vestirme cada mañana, cuando llego al cole de los niños, me bajo del coche y me doy un paseíto -sí, que me vean-, y me subo y me bajo del autobús con mucho más garbo. No digamos si tengo que entrevistar al actor o al cantante de turno...

Para afrontar un reto hay que estar mentalizada. Eso es así... si no, lo dejas a la primera tentación que se te presenta: esto es verdad tanto si hablamos de dieta, como de comenzar a hacer deporte o de serle fiel a tu novio. Y eso, se nota, se siente. Un día te levantas y LO SABES: hoy puedes empezar a meterte en vereda.

En la primera semana del confinamiento (del 13 al 20 de marzo), la angustia de ver cómo iba a compaginar niños-casa-trabajo-marido sin salir ni al rellano pudo conmigo: que si un dulce en el desayuno (total, tengo todo el día para bajarlo), un aperitivo antes de comer (jolin, que se note que soy española), un heladito después de la comida (ya está haciendo un calorrr) y un bombón en la cena, añadido al hecho de que he dejado de correr como una loca de la mañana a la noche (lo que viene siendo una mujer multi-task) me hizo subir un par de escalones en la báscula.

La báscula no engaña... ¡comienza el reto! | stockvisual

Eso me puso sobre aviso, pero lo definitivo fue que mi hija no quisiera salir conmigo en un vídeo del cole haciendo gimnasia porque todos iban a ver que 'estaba gordita'. Eso me dolió lo más grande. Así que me paré, analicé la situación y decidí empezar mi reto: me dí cuenta de que yo no es que pase hambre, es que picoteo en cuanto me estreso, me aburro, me paro más de 10 minutos en cualquier parte. Yo, si estoy entretenida -lo que viene siendo entrar y salir de un Zara-, no como. Pero entre cuatro paredes...

La segunda semana (del 20 al 27 de marzo) dí el primer paso: no eché al carro nada que no fuera sano en la compra semanal de Mercadona. Como además los chinos de al lado de casa están 'Cerrados por vacaciones' desde el minuto 1, no había peligro de escapada para hacerme con una bolsa de Cheetos. Pero al segundo día de no tener nada rico que llevarme a la boca se me puso un mal carácter... Conclusión, el lunes 23 de marzo empecé a brujulear en la web y descubrí en las RRSS muchos comentarios positivos sobre una marca de snaks saludables: SIKEN. Productos elaborados en España por la farmaceútica Faes Farma, que lleva más de 80 años investigando sobre esto. Jolín, como idea estaba bien pero... ¿estarían buenos? Porque si lo mejor de pecar es el placer que te llevas... sin placer no hay trato.

Galletas Siken Chocolate blanco suizo. También negro y con leche (0,85€). | Faes Farma

El miércoles 25, aprovechando una salida semanal, me pasé por la farmacia y me hice con tres productos: una caja de snack de chocolate blanco (¡chocolate suizo premium, ponía en el envase!!!), el batido Café Cappucchino y el batido de Fresa Yogur... ¡Adiós bollería industrial, adiós refrescos gaseosos, adiós ganchitos!!! Es verdad que iba ilusionada y predispuesta pero ¡es que me gustaron mucho! Madre mía, cómo ha cambiado la cosa: aún recuerdo hace más de veinte años, que cuando probabas este tipo de productos ¡era como mascar la masa cruda de las croquetas!!!

Gama de productos sustitutivos de la marca SIKEN. | Faes Farma

Del 25 al 1 de abril aposté por sustituir todas las cenas por un batido o un par de barritas SIKEN, con muy buen resultado: me acostaba sin hambre y sin ansiedad (al fin y al cabo, estaba comiendo chocolate), pero sobre todo, sin remordimientos, que es como mejor se duerme del mundo. Y me levantaba con el vientre plano, con bastante energía (esta línea de snacks y barritas tienen un gran aporte nutricional) y con el orgullo de saber que caminaba hacia mi meta.

Con esto de la cuarentena, hay días que piensas: 'Virgencita, que me quede como estoy' y que, con no dar un paso atrás, te das por satisfecha. Una semana más tarde -quince días después de haber empezado mi reto-, ya me había quitado de encima los kilos que cogí en la primera semana de confinamiento. ¿Quería seguir adelante? ¡Por supuesto! Lo único que me estaba costando más era dejar mi adorada Coca-Cola Zero, pero teniendo en cuenta que la tomaba sin azúcar y que el cuerpo estaba respondiendo bien, tampoco me iba a poner en plan talibán...

El día 8 de abril entré en la página de SIKEN y descubrí un apartado llamado Plan Nutricional-Quiero Eliminar. Necesitaba algo de novedad en mi vida... En él se explica el método DietLine, una dieta hipocalórica a base de proteinas muy eficaz a la hora de eliminar peso. Sí, con la sustitución de la cena por los productos SIKEN me había quitado los kilos de más pero... ¿y si vigilaba un poco más mi dieta restante? ¡Igual los resultados eran espectaculares! Por probar... ¡La cantidad de productos era mucho más amplia! Cremas, tortillas, postres... y además, te proponían un menú de lo más saludable y completo que te permitía ir cambiando, poco a poco tus hábitos alimenticios. ¿Por qué no probarlo? 

El planning semanal que propone Siken. | DietLinen de Siken

En ello estoy... una semana y media después he perdido dos kilos más. Estoy encantada y, sobre todo, my orgullosa de mí misma y del reto que he conseguido. Estoy deseando que lleguen los jueves -el día de mi compra semanal- para ir probándome esos modelitos que antes me quedaban definitivamente estrechos y ahora, con cuatro kilos menos, me sientan ya de maravilla. Estoy por pedirle al presidente que prolongue un pelín más el confinamiento... este año, sí, ¡voy a lucir biquini!!!