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Cuatro magníficas razones para mantenerse hidratada (y ninguna es perder peso)

La falta de agua afecta a tu cuerpo más de lo que crees. 

Garbiñe Continente | Woman.es

Estar deshidratada te da mal aliento

La saliva tiene cualidades antibacterianas, cuando no bebemos agua y estamos poco hidratadas, su cantidad decrece en la boca y produce halitosis. Así que bebe agua por ti y por todos los que te rodean.

No beber agua dispara tus ganas de comer azúcar

La deshidratación te vuelve hambrienta, particularmente de cosas dulces. Es muy frecuente cuando has estado entrenando y has bebido poca agua que el cuerpo use el glicógeno disponible, la consecuencia es que al terminar de entrenar irás corriendo a comer cuanto dulce tengas a mano.

La falta de agua deshidrata tu piel

Lo mejor para la piel es que se le hidrata desde dentro, y el mejor modo de hacerlo es beber agua suficiente. La ingesta de agua debe ajustarse al estilo de vida de cada cual. Las personas que entrenan a diario o beben mucho café necesitan beber más agua porque el ejercicio te hace sudar y la cafeína funciona como un diurético. Para una pien hidratada también es buena idea darse duchas cortas (menos de cinco minutos) y con el agua no demasiado caliente.

Estar deshidratada te hará sentir cansada

Los bajones de después de comer tienen más que ver con la deshidratación de lo que se suele pensar. Cuando estás poco hidratada la presión sanguínea desciende, la frecuencia cardiaca sube y la sangre que llega al cerebro se ralentiza. Todo eso te deja agotada.