Por qué utilizar un protector solar con color. | IMAXTREE

Por qué el protector con color se va a convertir en tu nuevo básico

Actúan como escudo frente al sol al tiempo que nos ayudan a conseguir un efecto buena cara sutil. Este es el mejor momento para sacarles partido.

Cristina Martín Frutos | Woman.es

Según avanzamos en las fases de desescalada y nos acercamos al verano, usar protector solar cobra mayor relevancia. “Hay que tener en cuenta que hemos estado muchos días sin recibir la radiación solar directamente, por lo que ahora más que nunca, si se quiere evitar la quemadura hay que exponerse al sol con sensatez, evitando la quemadura, que genera un daño cutáneo”, nos advierten desde la Fundación Piel Sana de la AEDV. Se trata, ni más ni menos, que de “establecer unos hábitos adecuados frente al sol para poder aprovechar sus beneficios y minimizar sus riesgos”, explican.

- Esta crema con protección solar que se vende en farmacias va a sustituir a tu base de maquillaje porque tiene un ligero toque de color para un efecto buena cara

- La crema hidratante más vendida en Laconicum es ideal si no quieres maquillarte pero sí conseguir una piel bonita porque actúa como un velo perfeccionador además de tener protección solar 

Además, no podemos olvidar lo que nos dermatólogos nos decían durante las etapas más restrictivas del confinamiento: en casa también hay que protegerse. De la luz azul de las pantallas; de la radiación ultravioleta A que traspasa las ventanas; del sol que tomamos en la terraza o en el balcón… Por supuesto, podemos recurrir a cualquier fotoprotector facial. Ya sabes: con los símbolos UVB y UVA y un SPF mínimo de 30. Pero si no has probado los protectores solares con color, te diremos que este año acabarás por convencerte. ¿Por qué?

- Son urbanos. Algunos dermatólogos no son muy fans de los protectores con color para una exposición intensa en la playa. La principal razón es que al usarlos como una base de maquillaje se usa menos cantidad. Sin embargo, son el perfecto aliado para la ciudad o la exposición diaria, ya que consiguen convencer a quienes de usar SPF a diario a quienes les cuesta introducirlo en su rutina.

- Son cómodos. Reconozcámoslo. La cuarentena ha colocado el espíritu comfy en primera línea. Buscamos la sencillez, la efectividad; valoramos lo versátil… Pues todo eso lo cumple un fotoprotector con color. Si tienes una videollamada de trabajo puedes tener buena cara y protegerte de la luz azul en un solo gesto. Que vas a tomar algo a una terraza: tu piel estará a salvo del sol y lucirá uniforme. Y si solo quieres salir a pasear, también te viene bien. No olvides que la radiación ultravioleta A traspasa las mascarillas (y a nadie le viene mal un toque de color hasta que el bronceado empiece a notarse).

- Disimulan las manchas sutilmente. Es más, muchas de estas fórmulas no solo unifican el tono, sino que también actúan sobre las causas de la hiperpigmentación. Este problema cutáneo afecta, según la AEDV, a una de cada tres mujeres. Y el sol empeora notablemente este aspecto. Por eso, las cremas con SPF de color son una solución idónea para ellas.

- Fidelizan. Quienes se pasan al fotomaquillaje se vuelven fiel a él. Sobre todo, las que buscan una base con resultado natural. ¿Qué supone esto? Entre otras cosas, que pone fácil cumplir con la rutina de usar protector solar sin esfuerzo, algo que deberíamos hacer, como insisten los dermatólogos, los 365 días del año.