D.R. (press office Maaji) / IMAXTREE

Este es el maquillaje que mejor sienta a la piel bronceada

Cuando el rostro empieza a estar ligeramente moreno toca renovar tus básicos de make up. Por cierto -aunque son un must- ¡hay vida más allá de los polvos de sol!

Cristina Martín Frutos | Woman.es

Hasta las que llevan a rajatabla la protección total (ya sabes: SPF50 reaplicado religiosamente y sombrero) empiezan a notar el efecto del sol sobre su piel. Ese tono ligeramente bronceado hace que nos veamos mejor cara, pero quizá no es suficiente para sentirnos del todo bien. O para salir a cenar una noche especial. En estos casos -o, simplemente, porque te apetece-, el maquillaje tiene el poder de transformar nuestro look. Pero, ¿cuál es el que mejor sienta a la piel bronceada?

La maquilladora Cristina Lobato empieza por aclarar que cuando la piel está morena “suelen disimularse mucho las discromías, sobre sobre todo aquellas que tienen que ver con las tonalidades: los granitos no se aprecian tan enrojecidos, determinadas manchas se camuflan…”. Por eso, es posible olvidarse de la base de maquillaje para unificar el rostro. Eso sí, si queremos seguir usándola, “hay que variar el tono: tenemos que escoger el mismo subtono pero por encima, según cómo sea de intenso nuestro bronceado”, aconseja.

En el caso de tener que realizar pequeñas correcciones también debemos tener cuidado con las tonalidades. “Por ejemplo, si tienes una ojera muy pronunciada y tu piel está muy bronceada escoge correctores que sean asalmonados, que tiren a un tono anaranjado, no tan amarillentos o beige como cuando la piel está más clarita”, aclara Cristina Lobato. Tras este paso (o saltándolo si nuestra piel nos lo permite), podemos pasar a iluminar. La maquilladora recomienda “iluminadores traslúcidos para dar luz en el puente de la nariz, la sien, el contorno del ojo o la barbilla, ya que dejan un efecto de buena cara sin demasiado contraste”.

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Otra opción a tener en cuenta son los omnipresentes polvos de sol. Amados por unas, odiados por otras, lo cierto es que son un must del verano -y bien usados, de todo el año-. Briyi Bri, maquilladora de Amelia Cosmetics, apuesta por elegir unos en acabado satinado, para “crear un look veraniego natural que logre una piel luminosa y jugosa”. Y detalla: “La forma más básica de aplicarlos es como si te dibujaras un 3 en la cara. Coge un poco de producto y empieza aplicándolo en el lateral de la frente casi con el nacimiento del pelo. Después, bajas hasta el pómulo, ligeramente por encima del hueso y bajas de nuevo, justo hasta debajo de la mandíbula: ese sería el 3 perfecto”. Por supuesto, escoger una brocha adecuada, suelta, que difumine bien el producto, resulta básico.

Además, con estos polvos bronceadores tienes un dos en uno. “Puedes aplicarlos en la cuenca del ojo para dar profundidad a la mirada y maquillar el párpado móvil con una sombra nude mate o con brillito”, nos desvela Lobato. Complétalo peinando tus cejas, delineando el ojo con un negro o marrón café y, sobre todo, con una buena dosis de máscara de pestaña.

Para terminar, deja de lado tu rouge y apuesta por tonos nude, salmón, coral… Y si tienen efecto brillo o gloss, mejor que mejor.