Leonor Walting y Carolina Rodríguez
Fecha: 06/11/2009En Leonor, su reciente maternidad ha aumentado su atractivo, mientras que Carolina Rodríguez, sucesora de Almudena Cid en la gimnasia rítmica española, es otra gran mujer, encantadora y dulce.
Leonor Watling, desde luego, no necesita proponerse seducir. Es una de las actrices más bellas que he visto al natural, junto con Laura Sánchez y Assumpta Serna en su juventud. En general, las actrices pierden mucho en el tú a tú, una vez despojadas del artifi cio del maquillaje y la iluminación, y cuando no recurren a sus propios trucos interpretativos. Pero Leonor, no. Sin una gota de maquillaje, sigue teniendo una belleza sobrenatural: piel de porcelana, cabello sedosísimo y brillante como el ámbar, ojos que destellan como swarovskis. Para colmo, es inteligentísima, culta (cita a Proust y a Mozart en la conversación, así, con naturalidad, como quien no quiere la cosa), tiene un sentido del humor efervescente a la par que irónico… Además, Leonor es una mujer muy dulce y muy amable, con un saber estar digno de una primera dama. En fin, no imagino al hombre que pudiera resistírsele… Vale, sí, Boris Izaguirre puede. Hubo un detalle de Leonor que me encantó: te toca mucho cuando habla, lo que revela una naturaleza muy cariñosa y cercana. Como de la conversación se deduce que es una mujer muy imaginativa, supongo que en la cama debe de ser una verdadera delicia. Delicia de la que de momento disfruta en exclusiva el muy afortunado Jorge Drexler, su pareja y padre de su hijo.
La gimnasta Carolina Rodríguez parece una chica tremendamente dulce. Tiene voz y aspecto de niña pequeña hasta el punto de que el fotógrafo llegó a preguntar, medio en broma medio en serio, si era menor de edad, no fuera que hubiese luego problemas con las fotos. Sin embargo, se trata de una mujer con los pies muy en la tierra, pese a que su vida consista en elevarse muy por encima del suelo en saltos y piruetas que nos están vedados al resto de las mortales. De clarísimo espíritu práctico, la disciplina que a su deporte se le supone se le nota también en la cabeza, que, en palabras que mi madre usaría, se le ve «muy bien amueblada». Dice de sí misma que su mayor activo en la cama es que es «muy dulce y muy divertida». Lo mismo se podría decir fuera de la cama, aunque quizá, más que divertida (no me hace reír a carcajadas en ningún momento de la entrevista, como sí lo ha hecho Leonor) yo usaría la palabra optimista, o positiva. Como buena Géminis, creo que tiene una personalidad dual: es muy artística y elegante por un lado, y tremendamente cerebral y cartesiana por otro. No en vano, el deporte para el que ha cosechado tantas medallas exige ambas cualidades. Deduzco que en la cama esa combinación debe ser claramente ganadora. Como además tiene un cuerpo precioso, el atractivo erótico está garantizado. Ella añade pícara: «Y no olvides que las gimnastas tenemos mucha flexibilidad.»




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