woman | El lujo de ser mujer

Meryl Streep, durante una de las ediciones del Festival Internacional de Cine de Roma.  | Elisabetta Villa / GETTY

Una campaña de carteles acusa a Meryl Streep de ser cómplice de Weinstein

"Lo sabía", indica un cartel en la que aparece una foto de la actriz con los ojos vendados y junto a Weinstein.

Clara Hernández | Woman.es

El caso de Harvey Weinstein sigue creciendo y adoptando nuevos giros y aristas. Además de desencadenar en Hollywood un diluvio de acusaciones públicas contra nombres relevantes del sector, ha dejado polémicas (con un desafortunado Matt Damon a la cabeza), ataques personales entre actores y, ahora, una campaña contra Meryl Streep.

El rostro de la actriz protagoniza, junto a Weinstein, un cartel que ha aparecido pegado por las calles de Los Ángeles.  En él, se ve a la actriz con una especie de venda sobre los ojos en la que se puede leer "lo sabía". De esta manera, se acusa a la intérprete de conocer los abusos que el productor cometió durante décadas contra distintas actrices, y de mirar para otro lado. Es decir, de ser cómplice de lo ocurrido con su silencio. 

Todavía se desconoce quien es el responsable de los pósteres que, antes de desaparecer poco a poco, han generado sorpresa y muchas reacciones  en las redes,. tanto en contra como a favor.

La actriz que dio vida a 'Miranda Priestly' de 'El diablo se viste de Prada' ha tenido en los últimos días otro disgusto en lo referente al caso Weinstein. Se trata de un encontronazo con Rose McGowan, la actriz que denunció por primera vez al productor y que ha sido reconocida como 'La persona del año' por la revista 'Time' precisamente por eso, por romper el silencio. Rose acusó a Meryl de hipocresía y cobardía.

 

BREATHE FIRE SPEAK TRUTH

Una publicación compartida de Rose McGowan (@rosemcgowan) el

"Actrices como Meryl Streep, que trabajaron felizmente para el monstruo-cerdo, se vestirán de negro en los @goldenglobes en una protesta silenciosa. TU SILENCIO es el problema. Aceptarás un premio falso sin aliento y no habrá ningún cambio real. Yo desprecio tu hipocresía. Quizá todas ustedes deberían vestir Marchesa", señaló en un tuit que luego, tal vez arrepentida por su vehemencia, borró. 

Sin embargo, ya era tarde y eran muchos los usuarios que habían leído su mensaje, incluida la propia Meryl Streep, que se apresuró a responder al ataque a través de una carta abierta en el diario 'The Huffington Post' tras tratar de localizarla telefónicamente, sin resultado. 

 

💧🌫💧🌫💧 #rosearmy

Una publicación compartida de Rose McGowan (@rosemcgowan) el

"Mi silencio no era deliberado. No sabía nada", insiste después de asegurar que se sentía "herida" por las acusaciones de Rose, pero que quería que supiera que no sabía nada sobre "los crímenes de Harvey". "Ni en los 90, cuando él atacó a Rose, ni en las décadas siguientes, cuando atacó a otras mujeres", escribe Meryl. 

"No me gusta que las mujeres jóvenes sean atacadas. No sabía que esto estaba ocurriendo", insiste. También aclara que nunca fue invitada a la habitación de Harvey Weinstein".  Y que ambas representan una lucha común: 

"Siento de verdad que me vea como una adversaria porque las dos estamos, junto a todas las mujeres de la industria, enfrentadas al mismo enemigo: un statu quo que quiere por todos los medios volver a los malos días de antaño". 

En cuanto a las redes, algunos usuarios señalan cómo se normalizaron los comportamientos que ahora son denunciados y el silencio fue su mejor aliado; por otra parte, otros acusan a Rose y a la campaña de carteles de desviar la atención de lo que es realmente grave en este asunto: las agresiones sexuales. 

El actor Jason Priestley, conocido en los noventa por su papel de Brandon en 'Sensación de vivir'.  | Lisa Maree Williams / GETTY

El día que Brandon de 'Sensación de Vivir' le dio un puñetazo a Weinstein

Y que se ha vuelto viral 22 años después.

Clara Hernández | Woman.es

¿Por qué el nombre de Jason Priestley (nuestro recordado Brandon de 'Sensación de vivir') se ha hecho viral en los últimos días junto al de Harvey Weinstein, uno de los personajes más impopulares del momento por las acusaciones de abusos sexuales que se ciernen sobre él? Por algo que ocurrió hace 22 años, en 1995, en una de las fiestas de los Globos de Oro. Sí, hablamos de un puñetazo que el entonces protagonista de 'Sensación de vivir' propinó al productor. 

Todo salió a la luz después de que la actriz Mira Sorvino se lamentara en Twitter de que Harvey Weinstein había arruinado su carrera después de que ella no accediera a sus requerimientos sexuales, algo que siempre había sospechado pero que no había podido asegurar hasta que el cineasta Peter Jackson lo confirmara hace poco.

Fue entonces cuando Tara Strong respondió al comentario de Mira con el siguiente tuit: "No me extrañaría que algo así le pasara a mi amigo Jason Priestley, que golpeó en la cara a Weinstein un noche".

El comentario no ha pasado inadvertido para muchas fans, que han pedido a 'Brandon' que les amplíe la información, algo a lo que ha accedido: 

"1995, los Globos de Oro, en la Fiesta de Miramax...", sitúa Jason. "Harvey me dijo que me tenía que largar. Yo me estaba yendo cuando me agarró por el brazo y me dijo: "¿Qué estás haciendo?". Yo le dije: "Me dijiste que me fuera, y me estoy yendo", continúa.

"No te dije que te tuvieras que ir", protestó. "Me acabas de decir que me vaya", le dije. (...) Él, entonces, me agarró con más fuerza y me dijo: "¿Por qué no vamos fuera y hablamos de esto?". Esto era todo lo que necesitaba oír. "Yo no voy a ninguna parte contigo", le dije y le empujé y le di en un golpe en la cara con mi mano derecha. De repente había un grupo de seguridad separándonos y yo fue acompañado hasta la puerta", recuerda el actor, que no termina de aclarar la razón del golpe. 

Ahora Jason se cuestiona si aquel altercado (que ahora le ha hecho viral en las redes) pudo afectar de alguna manera a su carrera. "Lo que es cierto es que nunca trabajé para Miramax", ha desvelado.

El caso de Harvey Weinstein, señalado por decenas de actrices por abusos sexuales, ha conmocionado a Hollywood. Salma Hayek, Angelina Jolie o Uma Thurman son algunas de las actrices que han revelado que fueron víctimas del productor de una u otra manera.

Una imagen de la película nominada a los Goya 'Verano 1933'. | IMDB

Premios Goya 2018: lejos de la igualdad

La lista de nominados a los premios más importantes del cine español dan un espaldarazo a dos directoras pero las nominadas solo son el 26,8% del total y hay hasta ocho departamentos ‘men only’ como fotografía, música o sonido.

Paka Díaz |Woman.es

Cuando han hecho pública la lista de nominados a los Premios Goya 2018, la primera reacción podría ser de alegría al ver que hay dos directoras nominadas, una en la categoría noveles y la otra en la de ya consagrados. Una de cuatro, en cada una de sus categorías. Solo dos, cierto, pero ya es algo. Un 25%.

Ese cuarto es todo un logro, aunque lo cierto es que, en según qué cosas, se podría ver como uno muy escaso. Por ejemplo, si de una tarta te toca un 25%, lo ves pequeño frente al otro 75%, ¿no? Y más pequeño aún se ve si lo pensamos en un millón de euros.

Lo cierto es que en cuanto a género, en cultura, la porción de la tarta siempre es bastante pequeña y eso es, precisamente, lo que ha puesto de manifiesto el comunicado que ha lanzado la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) y que nos da un baño de realidad: las mujeres profesionales del cine solamente obtienen 30 nominaciones a los premios Goya, frente a las 83 en manos de sus compañeros hombres.

Isabel Coixet es una de los dos mujeres nominadas a los Goya por 'La biblioteca'. | Carlos Alvarez / GETTY

¿Sientes el frío? Winter is coming. ¿Por qué de repente te da bajonazo? Simplemente porque CIMA ha puesto el dedo en la llaga y la llaga supone que en ocho categorías de los Premios Goya 2018 no hay ni una sola mujer nominada (dirección de fotografía, música original, dirección artística, sonido, efectos especiales, película de animación, cortometraje de ficción y cortometraje de animación).

Sin embargo, muchas estábamos felices hasta ese momento y la razón principal es que nos conformamos con migajas porque es a eso a lo que estamos acostumbradas y porque sabes que si te quejas, te llaman aguafiestas. O te dicen que disfrutes de la música (si te estás señalando, por ejemplo, el cartel de un festival donde solo hay un 8% de representación femenina). O, en el caso que nos ocupa, que te calles y dejes pasarlo bien en la fiesta del cine español.

La realidad es que estamos muy lejos de la igualdad en la cultura. Como dice la escritora y sabia feminista, Laura Freixas, la igualdad en la cultura “ni está ni se la espera”.

Ella y otras pensadoras y activistas nos recuerdan que es precisamente en ese terreno en el que menos se avanza y donde más resistencia se encuentra. No inventan. Este jueves presentó la UNESCO un informe en el que alerta de que las mujeres están infrarrepresentadas en la cultura ya que solo constitiyen un 45% de los trabajadores de este sector en el mundo, siempre en los niveles más bajos, pues ellas ocupan apenas una tercera parte de los puestos de toma de decisiones.

Además, el informe denuncia que solo el 34% de los ministros de Cultura y el 31% de los directores de programas de arte en el mundo son mujeres. Esta investigación especificaba que esto no ocurre solo en los países en desarrollo y llamaba la atención en especial sobre el mundo del cine.

En Europa las mujeres dirigen solo una de cada cinco películas y sus filmes tan solo reciben un 16 % de la financiación pública destinada al cine. Tampoco están integradas en igualdad en todos los departamentos del sector, algo que queda patente en la lista de nominados a los próximos Goya: en ocho categorías las mujeres aún permanecen ausentes, y es que sólo en el 2% de las películas la Dirección de Fotografía la firma una mujer y sólo el 3% aparecen en el departamento de efectos especiales, según datos de CIMA.

Las mujeres n siquiera están representadas en igualdad en categorías como maquillaje y peluquería, donde el porcentaje no llega ni al 50%. Las excepciones aparecen en diseño de vestuario, con un 75 % y mejor película iberoamericana, donde de las cuatro películas, hay tres directoras —una codirige con un hombre—: 'Amazona' de Clare Weiskopf, Nicolás van Hemelryck, 'Tempestad' de Tatiana Huezo y 'Zama' de Lucrecia Martel, además de 'Una mujer fantástica' de Sebastián Lelio.

También hay que resaltar que en Mejor cortometraje documental están nominadas Mabel Lozano con 'Tribus de la Inquisición' y Laura Ferrés con 'Los Desheredados', dos documentales impecables y muy recomendables que, además, logran el 50% en igualdad.

Un reflejo de la sociedad

Estos premios no hacen más que reflejar la situación de desigualdad en el cine español, donde los papeles femeninos representan el 37,8% de los personajes, frente al 62,2% de los masculinos, según los datos del 'Estudio sobre la presencia de la mujer en las producciones españolas de ficción (2014-2016)', realizado por AISGE y la Unión de Actores.

Además, las mujeres solo representan un 26% en los cargos de responsabilidad en nuestro cine. No solo eso sino que ellas cuentan con menos presupuesto para sus (pocas) películas: si el de las dirigidas por hombres es de 2.267.517 €, el de ellas es de 1.446.804 €, más de 800 mil euros de diferencia.

La discriminación es tan evidente que incluso Fernando Benzo, secretario de Estado de Cultura, ha anunciado en el Congreso de los Diputados que el Gobierno prevé incrementar los puntos para que las mujeres cineastas puedan acceder a las ayudas y luchar así contra las diferencias que hay en la producción de cine español por género.

Si nos ponemos optimistas, habrá que quedarse con que en la próxima edición de los premios Goya 2018 al menos habrá dos mujeres nominadas en dirección. Isabel Coixet en la mejor dirección con ‘La Librería’, esa película pequeña que ha enamorado al público y ha roto previsiones con su éxito de taquilla, y la debutante Carla Simón nominada en la mejor dirección novel con esa joya que es ‘Verano 1993’, y que es también la única mujer en la categoría de Guión Original, en adaptado hay un 37 %, al estar Isabel Coixet y Coral Cruz, coautora de la adaptación de "Incierta gloria”.

Una imagen de 'La librería', la película de Isabel Coixet. | IMDB

in embargo, la próxima edición de los Goya, la gran fiesta del cine español, no será tan luminosa como debería por culpa de unos claroscuros que huelen a machismo y a desigualdad. La Academia de Cine debería tomar nota y tratar de solucionar tanta discriminación en sus propios premios porque las mujeres no son solo vestidos que lucir en las alfombras rojas. La presencia de creadoras y profesionales en todas y cada una de las categorías que se premian será el único indicativo que nos dirá que, al fin, el cine español aprueba en igualdad. 

Salma Hayek y Antonio Banderas se besan durante un acto promocional de 'El gato con botas'. | Carlos Alvarez / GETTY

Antonio Banderas está conmocionado por el relato de Salma Hayek sobre Weinstein

Las palabras de la actriz sobre lo vivido con Harvey Weinstein le han dejado tan "impactado" como a nosotras. 

Clara Hernández | Woman.es

Seguramente, la vieja afición de Harvey Weinstein a acosar a las actrices con las que trabajaba era un secreto a voces en Hollywood. Sin embargo, el hecho de escuchar a Salma Hayek narrar en primera persona su experiencia con el productor ("Harvey Weinstein fue mi monstruo también", escribió en una columna en 'The New York Times'), nos ha dejado conmocionados a todos. 

También a su amigo Antonio Banderas, que no ha podido evitar dejar unas palabras conmocionadas en las redes sociales.

"Estoy impactado y triste ante los terribles hechos que ha hecho públicos mi querida amiga Salma Hayek sobre el productor Harvey Weinstein. Su integridad, su honestidad como mujer y como profesional me hacen dar absoluto crédito a sus palabras", ha escrito en un mensaje en Instagram, tanto en español e inglés. 

Horas antes, los seguidores de la actriz ya le habían mostrado su apoyo cerrado en las redes. 

En la carta abierta que había publicado horas antes en el diario, Salma explicaba cómo su carrera junto a Weinstein había sido una carrera de decir "noes". 

"No a dejarle que me mirara mientras me duchaba. No a dejarle que me diera un masaje. No a dejarle que uno de sus amigos, desnudo, me diera un masaje. No a dejarle que me practicara sexo oral. No a que me desnudara con otra mujer. No, no, no, no...". 

La actriz también aclaraba que no había nada en el mundo que el productor odiara más que le dijeran "no" y que cuando esto ocurría podía llegar a ser maquiavélico. Incluso sugiere que su amistad con actores como George Clooney fue, quizá, lo que le salvó de que la violara. 

Otras actrices como Uma Thurman, Rose McGowan (la primera en denunciar su caso, que fue publicado en 'The New York Times'), Gwyneth Paltrow o a Angelina Jolie también figuran entre las presuntas víctimas del gurú cinematográfico.