woman | El lujo de ser mujer

Vista nocturna del río Chao Phraya, que atraviesa Bangkok de norte a sur. Es su calle más transitada. | D.R.

Bangkok, genial contraste

Descubrimos la capital tailandesa de la mano de Pandora. La firma de joyas personalizables hace tiempo que fabrica allí sus famosos charms. 

Ester Aguado|Woman.es

Abróchense los cinturones, abran la mente, prepárense para transpirar y disfruten: bienvenidos a una de las urbes más chocantes del planeta. Así es Bangkok, una ciudad de casi 9 millones de habitantes, en constante movimiento. Templos antiguos a la sombra de modernísimos centros comerciales, rascacielos enormes que se alzan sobre casuchas en ruinas y cafés y restaurantes a la última rodeados de tradicionales puestos callejeros. Bangkok (llamada por los locales Ciudad de los Ángeles) suma el pasado, el presente y futuro, incluso lo prohibido, con una amable naturalidad. La actitud de su gente suaviza el aterrizaje: resulta lo bastante familiar como para que parezca una versión exótica de la mayor parte de las urbes desarrolladas y lo bastante diferente como para permitir adivinar futuras aventuras. A poco que se indague bajo las avenidas y pasos elevados se encuentra un pueblo alegre y pacífico que duerme en estrechos callejones (llamados soi), capaz de vivir con muy poco sin caer en la miseria y sin perder la sonrisa. 

Budas vestidos en el templo Wat Pho. | D.R.

Para orientarse en la ciudad, hay que tomar como referencia el río Chao Phraya, que atraviesa Bangkok de norte a sur. Es su calle más natural, una de sus autopistas más transitadas y donde se originó la ciudad en el siglo XVIII. Hoy, sus orillas albergan los monumentos más famosos de la capital, lujosos hoteles y algunos secretos de película. Sí, porque Bangkok ha sido el escenario de títulos como “Good Morning Vietnam”, “El mañana nunca muere”, de James Bond o “Deseando amar”, de Wong Kar-wai. Su mezcla de lo viejo y lo nuevo da muchas opciones al mundo del cine. También su misterio: cuentan que, como Venecia, la ciudad se hunde diez milímetros al año (de hecho, la llamaban la Venecia de Oriente). Sus edificios, asentados en el barro, parecen tener las horas contadas. Pero eso no les impide seguir construyendo gigantescos inmuebles sin ningún tipo de planificación.

Vendedores en el mercado flotante de Damnoen. | D.R.

Las joyas culturales de Bangkok se encuentran en Ko Ratanakosin, la parte más antigua y sagrada de la ciudad, el centro del budismo tailandés. Lugares venerados como Wat Phra Kaew (el templo del Buda Esmeralda), el Gran Palacio y Wat Pho son espectaculares e imprescindibles. El primero es una maravilla arquitectónica de relucientes “chedi” doradas, columnas con mosaicos y frontones de mármol. En su capilla principal, un diminuto buda de jade con una sorprendente historia de secuestro por parte del ejército de Laos. En los mismos terrenos está el Gran Palacio, antigua residencia real. Allí van los tailandeses a rezar por el alma del último rey, fallecido la pasada primavera y aún sin enterrar: espera en una cámara frigorífica a que le construyan un mausoleo.

El ferrocarril separa la ciudad de este a oeste, desde la estación de Hualamphong. | D.R.

El cercano Wat Pho arrasa en belleza. Este templo, el más antiguo y de mayor tamaño de Bangkok, data del siglo XVI y acoge al mayor buda tumbado del país (de 46 metros de longitud y 15 de altura). Otra de las visitas obligadas es al asombroso templo de Wat Arun, que parece estar tallado en granito. De cerca, se observa un mosaico de azulejos de porcelana que cubre la impresionante aguja de 82 metros de altura. Una pasada.

La capital del viejo reino de Siam nació como una ciudad de canales y aún se observan interesantes restos de la vida fluvial urbana: súbete a bordo del Chao Phraya Express en cualquier embarcadero y da un agradable paseo entre lugareños, desde escolares uniformados hasta monjes vestidos con túnicas azafrán. Cuanto más se aventura uno en los canales (o khlong), mayor es la recompensa: casas de teca sobre pilotes y abundantes zonas verdes.

Puesto ambulante de sombrillas de Bo Sang, en papel de morera y madera. | D.R.

Pero si el cuerpo te pide escapar unas horas de la moderna locura y el frenético consumismo de Silom, su centro comercial y financiero, lo mejor es visitar el maravilloso mercado flotante de Damnoen: el lugar perfecto para dar un paseo en barca, relajarse regateando y comer pescado a la parrilla los fines de semana. O bien esperar a que caiga la noche en Chao Phraya, que se puebla de barcos de lujo donde, a ritmo lento, se sirven cenas de menús largos y cócteles de colores, mientras suena de fondo una música melódica que invita a la intimidad. 

Pequeño altar budista en la calle; hay uno en cada rincón de la ciudad. | D.R.

La vida nocturna de Bangkok es otro de sus grandes atractivos y vivirla desde algunas de sus terrazas, en lo alto de uno de sus múltiples rascacielos, una oferta de lo más innovadora. La del Vertigo & Moon del hotel Banyan Tree (con sorprendente chef español, sí) o el Skye Bar Lebua. No dejes de probar el Thip Samai, el restaurante callejero más famoso de la capital; de visitar el Siam Ocean World, uno de los acuarios más grandes de Asia; de recorrer la zona de Khaosan Road, el barrio mochilero más famoso del sudeste asiático (sí, el que recorría Leonardo DiCaprio en “La playa”), de descubrir el divertido barrio rojo llamado Patpong o de pasear por el parque Lumpini, viendo cómo los locales practican tai-chi.

Un lugar... llamado gemópolis

La historia de Pandora empieza hace 35 años en una pequeña joyería de Copenhague. El matrimonio danés Per y Winnie Enevoldson viaja a Tailandia y descubre su artesanía y la calidad de las materias primas, así que empieza a exportar y, en 2005, a fabricar en Bangkok. En el año 2000 crean su mayor éxito: la pulsera personalizable a base de charms. Sus exclusivas piezas (realizadas mediante un minucioso y largo proceso que oscila entre una y cinco semanas), diseñadas en Dinamarca, van ganando adeptas. 

Photo © Ture Andersen

• Su nombre. La marca con nombre de mujer mitológica es la tercera empresa de joyería más grande del mundo, por detrás de Cartier y Tiffany & Co.

• Su negocio. Dan trabajo a más de 20.000 empleados, tienen 9.500 puntos de venta en 90 países y las ventas de charms suponen el 80 %. 

• Su filosofía. Sus dos fábricas en Tailandia (en Gemópolis y en Lamphun) son un ejemplo de sostenibilidad: materiales de bajo impacto, reciclaje de materias primas, reducido consumo de agua. Además, la oficina de Dinamarca funciona con molinos de viento y paneles solares.

D.R.

Cinco ideas para escapadas exprés

Alojamientos muy especiales para disfrutar de un paréntesis de dos o tres días. Un aliciente: el lujo en temporada baja cuesta menos.

Isabel Loscertales |Woman.es

LE CINQ CODET (PARÍS)

El lujo discreto, relajado y luminoso es lo mejor de este cinco estrellas de la Rive Gauche, situado en una escondida calle entre la Torre Eiffel y Los Inválidos. Aquí la gente viene a disfrutar del arte de vivir, no a ser visto. Lo primero que llama la atención es lo peculiar de su edificio de los años 30 y bellas formas gráficas. El interior trasmite serenidad y buen gusto: cada una de sus 67 habitaciones y suites es un manifesto de estilo donde predominan el roble y el cristal y donde cada detalle está elegido con un propósito: el bienestar. Aquí encontramos un sillón de Elizabeth Garouste y allá una pieza de Tom Dixon. Cuenta con bar, restaurante, patio y spa. Desde 259 €/noche. 

D.R.

Más info aquí.

HILTON TÁNGER (TÁNGER)

El interiorista Jaime Beriestain se ha lucido con el diseño de este nuevo cinco estrellas del sello Hilton. Situado en el exclusivo barrio de Malabata, te sumerge en un Marruecos refinado, contemporáneo y cálido, lleno de detalles etnic chic, gracias a la complicidad de los artesanos locales. Beriestain ha reinterpretado con destreza los detalles autóctonos: la magia de los zocos, la cerámica tradicional Zellige, los tejidos tradicionales... incluso la paleta de colores se inspira en el desierto, con tonalidades hueso y arena. Desde 109 €/noche. 

D.R.

Más info aquí.

SIR JOAN (IBIZA)

Un hotel boutique urbano en la capital de la isla, con vistas al mar y al casco antiguo, que pretende contentar tanto a los amantes de la fiesta como del relax. Con una impactante fachada obra de Ribas & Ribas y un cuidado interiorismo de Baranowithz + Kronenberg, tiene 38 habitaciones y suites (incluidas dos exclusivas penthouses), una piscina –con agua caliente en invierno– y dos restaurantes icónicos de Ámsterdam: el japonés Izakaya y la hamburguesería The Butcher. Pregunta por su programa Sir Experiences, con actividades inspiradas en el estilo de vida local, como una ruta en caballo o hacer tu propia cerámica. Desde 200 €/noche. 

D.R.

Más info aquí.

ANANTARA VILAMOURA (ALGARVE)

La cadena asiática Anantara, referente del lujo, ha elegido Vilamoura, en el Algarve portugués, para abrir su primer resort europeo, inaugurado hace pocos meses. Junto a un campo de golf y muy cerca de la playa, este oasis acoge 280 habitaciones y una cuidada área de salud y belleza. De entre sus seis restaurantes y bares, brilla el EMO, en el que el chef Bruno Viegas y el sumiller gurú António Lopes convergen para ofrecer una experiencia gastronómica única, basada en la cocina y los vinos portugueses. En este hotel los niños son bienvenidos. Desde aprox. 200 €/noche.

D.R.

Más info aquí.

HOTEL CAMIRAL (GIRONA)

Ubicado en el complejo de golf y residencial PGA Catalunya Resort, en Caldes de Malavella (muy cerca de Girona y de la Costa Brava), este cinco estrellas es un oasis de relax y buen gusto, gracias a su entorno natural y a la mano experta del interiorista Lázaro Rosa-Violán. 149 habitaciones de diseño con estupendas vistas, piscina exterior, centro de belleza y fitness, restaurante, lounge bar, kids club, muelle de pesca, huerto orgánico y un sinfín de detalles exclusivos: zona de estar en las habitaciones, sábanas de algodón egipcio de 300 hilos, carta de almohadas y colchones... Desde 180 €/noche.

D.R.

Más info aquí.

D.R.

Brno, modernidad efervescente

Mucho menos presionada por el turismo que Praga, la segunda ciudad de la República Checa sorprende por su autenticidad y por sus festivales. 

Laia Antúnez | Woman.es

1. De Fleurs. Cafetería y floristería todo en uno. Podrás degustar magníficos pasteles, postres caseros y canapés. No olvides llevarte uno de sus perfumados ramos de flores.

Jezuitská, 17/15. 

2. Olomoucké tvaružky. No puedes abandonar el país sin probar los quesitos de Olomouc, de sabor picante y olor intenso. Aunque se producen en otra región, en esta tienda encontrarás todas las especialidades.

Raínova, 4. 

D.R. / GETTY

3. Vivobene Gusto. Un moderno espacio para gourmets que combina restaurante con cocina checa y de inspiración europea, cafetería y tienda delicatessen.

Behounská, 4.

4. Wolfgang. Zuzana Milandu y Viktorie Kastánková diseñan prendas minimalistas y de líneas puras, concebidas para una clientela unisex. Moda de autor con espíritu de modernidad.

Vachova, 44/8.

5. 4 pokoje. Abierto hasta altas horas de la madrugada, su larga y sinuosa barra de madera invita a degustar un buen cóctel o una tradicional cerveza checa.

Vachova, 45/6.

6. SkØg Urban Hub. Comida vegana, refrescos caseros, cafés de máxima calidad, cócteles y decoración industrial en este bar llamado a ser el centro hipster de la ciudad.

Dominikánské nám, 187/5.

D.R.

7. Hostel Cafe Mitte. Este acogedor hostal cuenta con nueve habitaciones que homenajean a grandes nombres de la cultura checa: Mucha, Kundera... Degusta su excepcional café en su pequeña cafetería.

Panská, 362/11.

8. Retro Consistorium. Uno de los restaurantes de moda en la ciudad y el lugar ideal para familiarizarse con los magníficos vinos checos.

Mecová, 356/4.

D.R.

9. Hotel Grandezza. Frente a la fuente barroca de Parnas se alza esta joya de la arquitectura moderna. No te vayas sin contemplar el bello techo de cristal de la recepción, pintado a mano.

Zeln trh, 314/2.

D.R.

10. BarviC a Novotný. Esta librería histórica funciona desde 1883 y es punto de reunión de lectores tanto de best-sellers como de libros especializados.

Masarykova, 409/26.

 

Perpiñán. | Marisa Morea

Perpiñán, moderna y slow

Su modo de vida relajado invita a pasear por sus históricas calles. 

Laia Antúnez | Woman.es

1 La Galinette 

El chef Christophe Comes comanda este restaurante con una estrella Michelin. Sabores de temporada, creatividad y un menú degustación de lo más asequible.

23, Rue Jean Payra.

Un creativo plato de ave de La Galinette. | D.R.

2 Quartier

Uno de los lugares de moda de la ciudad para beber y picotear. Ambiente cool, decoración moderna y tapas y platillos de excelente calidad. 

7-9, Avenue Maréchal Leclerc.

Detalle del restaurante Quartier. | D.R.

3 Théâtre de l’Archipel 

Este moderno teatro, diseñado por Jean Nouvel y Brigitte Metra, se inspira en los materiales de la arquitectura tradicional de la zona. Toma nota de sus propuestas culturales. 

Avenue Général Leclerc.

Théâtre de l’Archipel. | Marisa Morea

4 Le Divil

Considerado el mejor restaurante de carnes de toda Francia, está regentado por el chef Stéphane Balluet. Excelentes carnes maduradas y una bodega top.

9, Rue Fabriqués d’en Nabot. 

5 Can Artists 

Un moderno bed & breakfast con tres habitaciones, decorado con auténticos muebles de Le Corbusier. Su ubicación, en pleno centro histórico, es inmejorable.

6, Place de la Loge.

6 Cougouyou

Music Soul, indie, electro... Una deliciosa selección de discos nuevos y de segunda mano, perfectamente cuidados. Una pequeña tienda con auténticas joyas de vinilo. 

15, Rue de la Cloche d’Or. 

7 Les Enfants Gâtés

Escondida en un magnífico patio vegetal, descubrirás esta cafetería que también es galería de arte, restaurante y piano bar. Imprescindibles sus empanadas y postres caseros, a cuál más delicioso.

17, Rue de l’Ange.

La Drôlerie. | D.R.

8 La DrÔlerie

Juguetes eco-responsables, educativos y con diseños muy originales. Tesoros pensados para los más pequeños que también querrás para ti.

12, Rue de l’Ange. 

9 Musée d’art Hyacinthe Rigaud 

Reabierto el pasado mes de junio, tras tres años de reformas, en este museo encontrarás obras góticas y barrocas pero también piezas de Maillol, Dalí y Picasso, que pasaron periodos en Perpiñán.

21, Rue Mailly. 

10 Au Crémier Gourmand 

Quesos artesanales franceses e internacionales para llevar o para degustar en sus tres mesitas exteriores. Una apuesta segura para paladares gourmet. 

16, Rue de la Cloche d’Or.