woman | El lujo de ser mujer

Los 67 kg que separaban a Adela de ser una estrella en 'Cámbiame' 16

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"Necesito vestir como mi padre."

Con esta frase empezaba Cámbiame 16, con un joven de 18 años cuya única pretensión era vestir con camisa y "arreglado", como su padre. El motivo era poder estar cómodo en un estilo más formal para poder ir a trabajar a la autoescuela de su padre. La historia de Fran Alonso no consiguió convencer al jurado, especialmente a Pelayo, que alegó: "Por complacer a un padre hay que hacer muchas cosas, pero no cambiar la ropa."

"He vivido encerrada y ahora quiero salir."

Carmen, de 41 años, recién recuperada de una agorofobia, tampoco consiguió quedarse para un cambio radical. Cristina, con la sinceridad que le caracteriza, se justificó de su decisión: "Yo he dudado mucho, estuve a punto. La agorofobia es una enfermedad muy fuerte y yo no soy psicóloga, no sé si podría ayudarte. Tienes que estar completamente curada para que te podamos cambiar".

Y, finalmente, llegó ella, Adela, la que se convertiría en la estrella de la tarde. Con un pantalón equivalente a una mujer de 152 kg y bajo la frase "he perdido 67 kg y no sé vestirme", conquistaba a todos los presentes.

Tanto Cristina como Pelayo lucharon por el trono, por una valenciana de 29 años cuyo deseo era poder mirarse al espejo y pronunciar en voz alta: "Mira lo que me he perdido todos estos años".

El sobrepeso había sido el gran lastre de su vida y el amor, su motivo por el que levantarse cada día. Conoció a su pareja cuando todavía pesaba 152 kg y, para él, siempre había sido una princesa. Aun así, ella se escondía, no salía a la calle por vergüenza y solo vestía de color negro. Tras una operación de reducción de estómago, perdió 67 kg, tuvo un bebé y ahora se sometía al cambio de su vida.

Adela se decantaba por Cristina, quien daba un tijeretazo a los enormes pantalones y añadía: "¿Qué te parece lo que hacemos con tu antigua vida?"

¡Comienza el cambio!

En primer lugar, el estilismo. Elena Miró fue el escenario perfecto para que Adela comprendiera el encanto del color y los looks femeninos por encima del negro y el chandal. La concursante superó así su mayor temor, "nunca he ido de compras, me daba fobia".

El segundo paso, un tratamiento de belleza para regenerar la piel tras el sobrepeso y la posterior pérdida de tantos kilos. Y, finalmente, la gran sorpresa de Cámbiame: una cena romántica con el amor de su vida. "A mi chico lo conocí por Internet. Nos vimos por primera vez en la playa y, desde entonces, no nos hemos separado. Para él siempre he sido su princesa y me ha querido tal y como he sido."

Todo estaba a punto. Y, mientras, en el plató, los nervios a flor de piel. Madre y suegra esperaban ansiosas al gran cambio, elogiando, en todo momento, el carácter, la lucha y la fuerza de voluntad de Adela.

Y el gran momento llegó. En palabras de Cristina, el hada madrina, "te he vestido como una actriz de los 50, eres Sofía Loren, disfruta de ser una estrella". Y no era para menos, Adela apareció espectacular, totalmente renovada, ahogada entre lágrimas de emoción cuando por fin se pronunció, "estoy encantadísima".

Para culminar una tarde llena de sorpresas y emoción, recibió el mensaje del hombre de su vida: "Espero que tu cambio sea para mejor. Sabes que siempre te hemos apoyado. Te quiero."

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5 planes de fin de semana en Madrid para arrancar julio

Woman.es - Icíar Estelles

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De mamá a miss de nuevo en Cámbiame 14

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Cuatro candidatos pasaban por la pasarela de Cámbiame en su programa 14, pero solo una conseguía convencer al jurado:

"Necesito ser un personaje para triunfar." Gema, de 33 años pasó de oficinista a cantante de metal... Pero no conseguía llegar al final: "Has venido esperando que Alejandro Sanz se fijase en ti, pero esto no es "La Voz", le decía Pelayo Díaz.

Después llegaba el turno a un chico, Álvaro, que comentaba que a su novio y su madre no les gusta su look, lleno de tatuajes y pendientes. Sin embargo, a los coaches les encantaba su estilo y él reconocía, antes de irse: "A mí también."

"Quiero encontrar pareja." Carmen, de 50 años, de Toledo aseguraba que siempre iba igual, pero el jurado consideraba que estaba perfecta en su estilo.

Finalmente llegaba el turno de Rocío, de 22 años, que anunciaba: "Fui miss y ahora solo soy madre." Pelayo Díaz lo rebatía: "Las misses son para siempre."

Cristina Rodríguez se encargaba no solo de hacer el cambio de 'look' sino de ejercer de 'coach' personal: la primera parada era en el Museo de Cera. "Las críticas llegaron al pasar de ser modelo a convertirme en madre a los 19 años. Quiero que piensen que soy una mujer femenina, valiente y luchadora." "Todas tus prendas minan tu autoestima" le decía Cristina.

Después, comenzaban los cambios, y los consejos: primero, Cristina se encargaba de eliminar sus extensiones. "Si quieres volumen no tienes que alargar el pelo, sino darle volumen en la raíz." También la ropa interior: "No hay que llevar las braguitas 3 tallas menos, si acaso, una talla más."

Ya en plató, conocíamos al novio de Rocío, Juan Antonio, "Rocío necesita mucho cariño, pero necesita tu ayuda porque tiene 22 años y se encarga de todo." Ella le enviaba una propuesta de matrimonio a través de un vídeo.

Pelayo Díaz sentenciaba: "Ha sido miss y aun así hay que jalearla, debería tener más energía. Así que algo falla en su vida, hempos empezado por cambiar el look y luego veremos."

Finalmente Rocío reaparecía en el plató totalmente cambiada, con una 'crisada' (así lo llamaba la estilista), un 'look' para el día a día: un vestido con cuerpo de brillo y falda estampada, blazer y zapatillas clásicas.

Estas últimas se acababan cambiando por unos taconazos para vivir un emocionante momento: el novio de Rocío hincaba la rodilla en el suelo para responder a la propuesta de matrimonio. Feliz y contenta, Rocío volvía a deslumbrar sobre la pasarela como en sus tiempos de miss.

 

El autor, en una playa del País Vasco, donde vive. | Ingunn Viste

Mikel Alvira se estrena con Ediciones B

Mikel Alvira es un best-seller de kilómetro cero. Sus anteriores libros se habían distribuido sólo en el País Vasco y Navarra: aun así, su título de más éxito, "El silencio de las hayas", alcanzó los 12.000 ejemplares en ocho ediciones. Ahora se prepara junto su agente, Antonia Kerrigan -representante de María Dueñas y Carlos Ruiz Zafón-, para dar un paso adelante, de la mano de Ediciones B. ¿Cómo? Afrontando su estreno en el género negro -pero de una forma muy original- con "La novela de Rebeca".
El propio autor nos hace, de forma exclusiva para Woman.es, esta introducción:

"¿Y si nada es lo que parece? ¿Y si todo es posible?
Rebeca, Rebeca Leeman, sofisticada e inteligente, tan sensible y tramposa como su creador, irrumpe en la vida de Simón Lugar como éste lo ha hecho en la mía. ¿No se trata, como se ha dicho, de una novela matrioska? ¿Por qué no jugar al despiste para crear una historia deconstruida con mimbres de novela negra?
Cuando me planteé hacer un libro sobre el escritor Simón Lugar con asesinos, policías y medias verdades, no me imaginaba que Rebeca acabaría eclipsándonos . A Simón porque se entregará a sus encantos; a mí porque no encuentro nada más sugerente que un buen personaje femenino.
Así es ella. Serena, segura, constante. No una heroína sino alguien veraz. No ficción sino realidad. Una de esas mujeres en la que cualquiera podemos reconocernos, por perversos que sean sus métodos. Fiel a sus principios hasta las últimas consecuencias pero con suficientes dosis de autocomplacencia; convencida de sus propósitos, pero flexible ante los envites de la vida; capaz de sacudir a quien lee con la energía de sus refinados ademanes.
Y así soy yo. Subyugado, otra vez, ante la fascinante personalidad de un nombre de mujer. Dejando que mis gustos sean los de Rebeca, como mis anhelos son los de Simón; dándoles las riendas de esta trepidante historia hasta convencerme de que si ella disfruta con el interiorismo es porque yo lo hago, si él ama incondicionalmente, es porque yo no concibo otra forma de amar, y si ambos disfrutan entre la realidad y la ficción es porque yo lo disfruto igualmente.
¿Y si La novela de Rebeca es, en realidad, la novela de Mikel Alvira?."