woman | El lujo de ser mujer

La estilista y televisa Cristina Ródriguez, durante una aparición en 'El debate' de GH.  | GJB / GTRES

"En mi equipo, me gusta que la gente sea guapa": la frase que persigue a Cristina Rodríguez

La estilista justificó sus palabras con un curioso argumento... que nos ha hecho pensar y buscar teorías que lo respalden o lo rebatan.

Clara Hernández | Woman.es

Hace unas semanas el nuevo programa de Samanta Villar, 'Samanta y...', se estrenaba en Cuatro dejando una hilera de temas cercanos, sociales... y una frase de la estilista Cristina Rodríguez que aún sigue coleando en internet. 

El espacio encaraba el tema de la belleza desde diferentes perspectivas. "Quiero saber qué me hace falta para ajustarme a los cánones de belleza actual", decía Samanta, antes de salir de la consulta de un cirujano plástico y valorar si ser guapa es una cuestión de actitud o si, en cambio, merece la pena pagar la factura de 40.000 euros con la que el médico le garantizaba que iba a remediar todas sus imperfecciones, entre ellas la tripa descolgada que se le había quedado tras su embarazo de mellizos.

Samanta Villar muestra todos sus 'defectos' en el programa 'Samanta y la belleza'. | Mediaset

Sin embargo, hay un encuentro de la reportera que ha tenido especial difusión en las redes. Se trata del momento en el que Samanta se reúne con diferentes personajes conocidos para conocer su opinión sobre el tema.

Allí se sientan el guapo de cine Octavi Pujades (que llegó a pesar 116 kilos a los 20 años, confiesa, y entonces no se "comía un colín"), el cineasta Santiago Segura  (acomplejado por sus estrías) y la estilista de 'Cámbiame' y de 'Sálvame' Cristina Rodriguez, a quien nunca le ha gustado su nariz. 

Cristina Rodríguez y Octavi Pujades, durante el programa.  | Mediaset

Es la última la que provoca un cierto revuelo al asumir que prefiere contratar gente guapa: "En mi equipo de vestuario me gusta que la gente sea guapa", dice con naturalidad. 

La justificación que da Cristina para afirmar algo así es la utilidad de la belleza.  "Yo creo que se consiguen más cosas cuando eres guapa", explica (puedes verlo en el vídeo a continuación, a partir del segundo 28). 

El debate sigue en internet. La creencia de que la belleza importa tiene tantos defensores como detractores. Incluso se han desarrollado estudios y teorías que tratan de discernir su relevancia para nuestra vida. 

Mientras Samanta Villar concluye en su programa que no va a someterse a la liposucción que le aconsejan con el fin de tener un mejor físico y opta, en cambio, por "superar complejos" para sentirse bien (llega incluso a desfilar en bañador, y a sentirse atractiva), y ciertos sectores tachan el cuidado estético de "superficial" y, en parte, "inservible",  un estudio publicado por la revista 'Nature' en 2015 indicaba que la belleza tiene una finalidad en la selección reproductiva, ya que se asocia a salud.  

Otros estudios neuronales aseguran que, además de este punto, estimulan una red cerebral relacionada con la recompensa que también es sensible a las drogas y al sexo. Y que, instantáneamente, al ver a alguien bello, le atribuimos toda una serie de características positivos (inteligencia, éxito, etc.). 

Tampoco faltan filósofos y expertos que cuestionan todo lo anterior incidiendo en que los juicios de belleza son cambiantes y relativos. ¿Acaso no están en los ojos de quien mira?, se preguntan. 

“Nuestros hijos serán más felices cuantas menos cosas necesiten”

El precioso libro 'Una cesta de cerezas' sirve a la educadora Alba Castellví para enseñar a los pequeños a ser responsables e independientes (y a los mayores, también).

Paka Díaz | Woman.es

Lo primero que llama la atención de los cuentos que componen el libro ‘Una cesta de cerezas’, de Alba Castellví -editado en castellano Timunmas y en catalán Estrella Polar, ambas con mucho mimo y unas ilustraciones preciosas de Albert Arrayás- es que los relatos que lo componen sirven para crecer… Pero, ¿cómo te hace crecer una historia?, me pregunto y la autora me responde que aprendemos de mirar, de lo que ves, de lo que encuentras en tu entorno. “Un cuento te hace crecer a través de la experiencia vicaria, es decir, a través de las vivencias de otros, en este caso de sus protagonistas”, explica Castellví. “Cuando ves reflejada tu actitud, tu deseo o tu problema en un personaje al que le ocurren cosas relacionadas con ello, es fácil reflexionar acerca de ti mismo y de tus posibilidades”, añade.

Ilustración del libro 'Una cesta de cerezas'. | D.R.

Socióloga, maestra, educadora, mediadora de familias y escritora, Alba Castellví se hizo conocida con ‘Educar sin gritar’, un best-seller que acumula ya ocho ediciones. Su nuevo libro presenta siete cuentos con los que ayuda de una manera lúdica a que tanto mayores como niños y niñas aprendan a educarse en la autonomía y la responsabilidad, sin dejar de lado temas actuales como cuáles son las limitaciones al ‘ocio electrónico’ o cómo afrontar las rabietas. “La frustración debe existir. Nadie se libra de sentirse frustrado alguna vez cuando no obtiene un resultado acorde con su expectativa, y lo único que podemos hacer es aprender a gestionar este sentimiento. Por eso es tan importante que los niños lo puedan experimentar: para que puedan aprender a asumirlo sin rabia, a sobreponerse para volver a intentar conseguir lo que desean o para renunciar de forma sana y tranquila, según el caso”, apunta mediadora de familias. que revela una clave para garantizar un crecimiento sano: “Si un niño nunca se siente frustrado porque los adultos le conceden todo lo que desea en cuanto lo desea, se le impide vivir una realidad para la cual debe prepararse durante su proceso de crecimiento”.

El libro ‘Una cesta de cerezas’ es como un soplo de libertad, de empatía y sabiduría, todo ello sin dejar de jugar ni de animar a promover las conversaciones entre adultos y pequeños. Muy importante, al final de cada cuento hay una guía didáctica para padres y madres con reflexiones educativas y una pequeña guía de conversación con ideas para hablar con los niños sobre los distintos valores de los que se hablan. Un recuerdo de los más importante: no dejar nunca de hablar con tus hijos. Repasamos los siete cuentos con Alba Castellví.

1. Aprender a controlar las rabietas. ¿Qué es lo más importante que han de tener en cuenta padres, madres y cuidadores ante el enfado descontrolado de un niños? Han de tener en cuenta que la rabia es una emoción normal ante la frustración y que controlarla es un aprendizaje que puede conllevar un tiempo. Los educadores pueden ayudar en este proceso con su actitud: prestar poca atención a la rabieta en sí, no conceder en ningún caso aquello que se reclama y mostrar formas alternativas de conseguir lo que uno quiere (posteriormente, no en el momento del enfado) son las tres cosas más importantes que hay que hacer para que la etapa de las rabietas no se alargue excesivamente.

2. Asumir responsabilidades. ¿Cuál serían las claves para conseguir que los peques se responsabilicen de sus actos y cómo les va a ayudar eso en su crecimiento? Asumir responsabilidades significa decidir libremente y dar respuesta a las consecuencias de lo que uno decide. Por eso la clave para conseguir que los niños sean cada vez más responsables es dejar que elijan y que vivan las consecuencias de sus elecciones. Esas consecuencias deben ser lógicas para que los pequeños puedan darse cuenta del sentido que tiene hacer las cosas de una forma o de otra. En el caso de Olga, la niña del cuento “¿Qué prefieres?”, su madre le da a elegir entre poner a lavar su ropa de deporte o no hacerlo, y como decide no hacerlo… no puede acudir a su entreno de básquet en la siguiente ocasión porque su ropa sigue sucia en la bolsa. No es fácil dejar que nuestros hijos se enfrenten a las consecuencias de sus actos cuando ello implica que tengan problemas. Sin embargo, es mucho más educativo que ahorrarles estas consecuencias.

via GIPHY

3. Superar dificultades. ¿Qué herramientas podemos dar a los niños/as para que consigan afrontar las dificultades? A los niños a menudo les cuesta esforzarse cuando algo conlleva una dificultad. Para que se acostumbren a realizar esfuerzos cada vez mayores, podemos apoyarles en sus proyectos sin darles todas las soluciones ante las dificultades: mejor ayudarles más bien poco para que se sientan satisfechos de sus propios logros y también para que aprendan a esforzarse ante aquello que les motiva. También les ayudaremos a prepararse para superar dificultades si reconocemos sus progresos, sus pequeños éxitos, con frases animosas que señalen que están avanzando. Han de ser frases que pongan el acento en las actitudes y no en los resultados. Lo importante no es conseguir algo ahora, sino poner en juego las capacidades que algún día les permitirán conseguirlo. En este sentido, por ejemplo, si un niño tiene dificultades y no consigue su propósito, es bueno decirle: “Veo que lo estás intentando una y otra vez aunque te esté costando, esa es una muy buena actitud para conseguirlo en algún momento”.

via GIPHY

4. Esfuerzo y autoestima. Este es un tema que preocupa mucho a los progenitores, ya que los niños en la actualidad quizá se vean más puestos en el punto de mira estético y por su presunta popularidad. ¿Cómo podemos ayudarles a aumentar su autoestima y qué beneficios les reporta? ¿Hasta qué punto está vinculado con el esfuerzo? En mis charlas y talleres para padres siempre lo afirmo categóricamente: la autoestima es el resultado de conseguir algo. Una autoestima bien fundamentada no tiene el origen en las alabanzas ni en la aceptación incondicionales, sino en la constatación de la propia capacidad. Cuando un niño se propone superar un reto y lo consigue, cuando logra un objetivo con esfuerzo, con maña o con inteligencia, se siente capaz y seguro: si ha conseguido eso, tal vez sea capaz también de conseguir otras cosas valiosas. Por tanto, para ayudar a los hijos a tener una autoestima que tenga una base firme y les sirva para avanzar seguros, podemos señalar sus progresos reales, como hace la madre de Lía en el cuento “Los ojos verdes de Lía”.

Portada del libro 'Una cesta de cerezas, siete cuentos para crecer', de Alba Castellví. | D.R.

5. En los límites del ocio electrónico. ¿Qué ocurre si los menores dedican demasiado tiempo al mundo virtual? ¿Cómo negociarlo? Podría ocurrir que descuidasen demasiado algunas actividades del mundo físico que son imprescindibles para configurar una personalidad equilibrada, sana y capacitada para unas buenas relaciones con los demás (según estudios psiquiátricos, a más pantallas menos capacidad de empatizar). Para negociarlo los padres deben tener claro que hay que poner límites, adquirir criterios y controlar los contenidos. No todo el ocio electrónico, por el solo hecho de serlo, tiene las mismas implicaciones. Ser productores de videojuegos, por ejemplo, es mucho más interesante desde el punto de vista intelectual que ser meramente usuarios, y a los niños les encanta. Por eso los padres de Mario, en el cuento “El niño rata”, permiten que su hijo se divierta con Scratch, el programa de programación para niños.

6. Peques (in)dependientes. ¿Nos da miedo hacer responsables a los niños? ¿Crees que como progenitores tendemos a fomentar la dependencia de nuestros hijos? ¿Qué consecuencias puede tener esto y cómo combatirlo? Creo que intentamos evitar que nuestros hijos tengan problemas, lo cual es natural pero poco educativo. Nos cuesta mucho dejar que se enfrenten a las consecuencias de sus decisiones, tendemos a quitar todas las piedras de su camino… Lo cual no les permitirá prepararse para recorrer caminos accidentados en el futuro. Debemos dejar que nuestros hijos se equivoquen y que aprendan de sus errores. Al fin y al cabo, son niños con todas las necesidades cubiertas: los pequeños problemas a los que deben enfrentarse son propios de su edad y no les van a perjudicar en exceso. No pasa nada porque un niño no meriende si se le olvida el bocadillo, tenga un día problemas en el cole porque no haya hecho los deberes el día anterior o se lastime un dedo por usar un martillo. Si nunca puede usarlo, ¿cómo va a aprender a utilizarlo? En el mismo sentido: deben aprender a hacer por su cuenta cosas que a menudo solventamos los padres: vestirse y atarse los zapatos, prepararse los bocadillos, gestionar su ropa de deporte… Enseñarles implica dedicarles tiempo y atención, pero les dota de autonomía y, en la medida en que constatan que son capaces de hacer las cosas por sí mismos, de autoestima.

7. Enseñar a valorar. En esta sociedad consumista y rápida, quizá este sea otro punto muy importante. ¿Cómo se transmite a los niños/as el valor de dar, a saber que menos es más y que no hace falta tener muchas cosas para ser feliz? Esta cuestión es una de las más importantes que podemos plantearnos como educadores. En el futuro, nuestros hijos no serán más felices en la medida en que tengan más cosas, sino que serán más felices cuantas menos cosas necesiten. Por tanto, hemos de estar alerta: no les colmemos de bienes materiales, puesto que ello genera una insatisfacción permanente. No nos avancemos a sus deseos, ya que ello les deja sin deseo propio. Ayudémosles a valorar aquello que tenemos sin comprarlo y sin lo cual seríamos efectivamente infelices: el cariño de los demás, amigos a los que querer, bienestar corporal… Podemos enseñarles a agradecer nuestra circunstancia privilegiada con solo constatar que vivimos mejor que la infinita mayoría de los habitantes del planeta. El último cuento del libro, sobre un regalo, trata justamente de ayudar a los padres a hacer que sus hijos reflexionen sobre esto a partir de la historia.

La educadora Alba Castellví, autora del libro 'Una cesta de cerezas'. | D.R.

 

¿Nos vamos de festival? | PeopleImages / ISTOCK

Este es el artista que más escuchamos durante 2017 ( y no es Luis Fonsi)

Domina las listas anuales de Spotify, en algunas de las cuales no figura ni una sola mujer.

Clara Hernández | Woman.es

Pronto nos despediremos de 2017 y hay que hablar de quiénes han sido sus protagonistas. Y en lo musical, Spotify tiene un claro ganador. 

La plataforma de 'streaming' ha desvelado su lista anual, en la que figuran los artistas más escuchados de todo el planeta a través de su site y que suele ser un indicativo muy fiable del consumo de música.

Pues bien, el que ocupa el trono este año es Ed Sheeran. ¿Su hazaña? El registrar una cifra escalofriante de oyentes (47 millones)... y de todo lo demás.

Su último álbum, '÷ (Divide)', domina el top de los discos más visitados en Spotify (3.100 millones) y su single 'Shape of you' no solo ha sido el que ha alcanzado más 'streams' en 2017, sino de todos los tiempos, con más de 1.400 millones de clics.

En cuanto a la versión que acaba de grabar con Beyoncé de 'Perfect', esta acaba de provocar auténticos cataclismos en las listas de ventas inglesas.

¿Y qué otros artistas masculinos siguen al popular cantante pelirrojo en el Top 5 de Spotify? Nombres superventas y muchos cercanos al rap. Se trata de Drake (segundo), The Weeknd (tercero), Kendrick Lamar (cuarto) o los productores The Chainsmokers (quintos). 

Este es el Top completo: 

1. Ed Sheeran
2. Drake
3. The Weeknd
4. Kendrick Lamar
5. The Chainsmokers

En cuanto a mujeres, Rihanna destaca como la artista con más 'streams' (la siguen, por este orden, Taylor Swift, Selena Gomez, Ariana Grande y Sia). Sin embargo, sus cifras no alcanzan las de Ed Sheeran ni ninguno de sus singles o álbumes figuran en el Top de lo más escuchado (de hecho, en esos ranking las mujeres brillan por su ausencia). 

 

@fentybeauty #GALAXYCOLLECTION 🇧🇧

Una publicación compartida de badgalriri (@badgalriri) el

En cuanto a las canciones más escuchadas, aquí sí que Luis Fonsi, autor de 'Despacito', y la música latina, tienen mucho que decir. Además de escuchar sin parar 'Shape of you', este ha sido el año de los temas 'Despacito remix' (la versión junto a Justin Bieber), 'Despacito' (el original con Daddy Yankee), de 'Something just like this' (The Chainsmokers) y 'I'm the one' (Dj Khalid). 

1. Shape of You – Ed Sheeran
2. Despacito – Remix – Luis Fonsi, Daddy Yankee feat. Justin Bieber
3. Despacito – Luis Fonsi feat. Daddy Yankee 
4. Something Just Like This – The Chainsmokers & Coldplay 
5. I’m the One – DJ Khaled feat. Justin Bieber, Quavo, Chance the Rapper, Lil Wayne

Y tú, ¿qué discos y artistas has 'quemado' este año?

Leticia Dolera, sonriente en una foto de archivo.  | Eduardo Parra / GETTY

6 cosas sobre violación que Leticia Dolera quiso contar a Ana Pastor

La actriz recuerda su caso de acoso ante el que nadie hizo nada. 

Clara Hernández | Woman.es

Hace unos días Leticia Dolera nos recordaba que los casos de acoso de sexual no son patrimonio de Hollywood y que ella misma había sufrido una agresión a manos de un director de cine cuando tenía 18 años. 

A través de un artículo escalofriante, la actriz había explicado que en la fiesta de fin de un rodaje estaba charlando con el director y tres compañeros cuando el primero le tocó un pecho. Ella le dijo que no podía hacer eso, él aseguró que sí y repitió el gesto ante el silencio sepulcral del resto.

Leticia no denunció entonces. Este domingo se sentaba en 'El Objetivo' de Ana Pastor. Y nos dejaba todos estos puntos para reflexionar.

1. El mirar a otro lado no es una opción
"El director me tocó una teta (...) estábamos en un corrillo y nadie dijo nada. Estaban callados. Eran personas adultas y nadie hizo nada", insistió Leticia. "Igual de grave es el tío que tiene el morro de hacer eso como los que no hacen nada", concluyó. 

2. "¿Una denuncia porque te toquen una teta?"
Cuando ocurrió, la actriz no denunció. Hoy, sin embargo, sí lo hubiera hecho. Piensa que algunas mujeres pueden no hacerlo porque tienen miedo a que no las crean. En su contra, el "mito de la mujer manipuladora y mentirosa" que está "en el relato cultural". No es el único miedo: también está el de "perder el trabajo". 

3. Las mujeres: secundarias, y no de lujo
Para Leticia, lo que sucedió indica que aún hoy en día las mujeres son consideradas como "algo secundario". "Lo que nos pasa es que somos mujeres, parece que tienes que vivir con una especie de culpa  y con un lastre. Tenemos un toque de queda: "No vayas sola a estas horas por ahí, no vayas vestida así"... ¡Perdona, tengo derecho a ir sola cuando quiera y sin tener miedo a que me vayan a violar! Nosotras tenemos un miedo extra por tener un cuerpo de mujer." 

4. La culpa es para la víctima 
La intérprete recordó que se fue a casa sintiéndose culpable. "Nosotras sentimos la vergüenza y la culpa, cuando la vergüenza es de quien agrede siempre".

 

Gracias al Club de las 25 por la noche de ayer y por premiarme junto a mujeres tan fascinantes y que son referentes tan inspiradores para mí. Compartir escenario con Rosa María Calaf fue un precioso regalo y que me entregase el premio mi amiga Núria Gago fue otro todavía mejor. Todo esto acompañada de  mis amigas Ruth, Nani y Antonio (Que no aparecen en la foto). A ellas y a Nuri les dediqué el premio. El club de las 25 de trabaja por la visibilización de las mujeres que hacen cosas importantes (que son muchas) y fomenta los lazos de sororidad entre nosotras. Y es que debemos construir un NOSOTRAS, reconocernos como sujetos politicos atravesados por la misma experiencia vital, la de ser mujer en un mundo patriarcal, eso debe unirnos y hacernos más fuertes para conseguir cambiar las cosas. #juntasesmejor @nurigago @ruthllopis @antonio_abeledo @srtaalvarez_ Y gracias @giuseppe_scianni por ese pelirrojito lindo que me has dejado para mi próxima peli. Gracias tben a @tetebyodette @ylianayepez

Una publicación compartida de LeticiaDolera (@leticiadoleraoficial) el

5. La cultura de la violación está "naturalizada"
El silencio de los demás, ese sentimiento de vergüenza de la víctima, el no plantearse denunciar por considerar que la agresión es poca cosa forma parte de lo mismo, explica Leticia: "la cultura de la violación". "La cultura de la violación es naturalizar cualquier tipo de agresión", aclara la intérprete. 

6. ¿Tenemos alguna herramienta?
Para la actriz, el feminismo y sus herramientas de unión y denuncia son la mejor arma para tratar de evitar que algo así no vuelva a ocurrir y de iniciar un cambio que es "urgente". ¿Nos ponemos manos a la obra?