woman | El lujo de ser mujer

D.R.

¿De qué color ves la zapatilla? ¿Rosa y blanca o verde y gris?

La redacción está dividida, aunque la mayoría las ve en rosa y blanco.

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Nos ha llegado por whatsApp la imagen de una zapatilla. Se trata de una encuesta de un Stories de Instagram qué pregunta si ves la zapatilla en verde y gris o en rosa y blanco. "¡Obviamente, es gris y verde!", responde mi compañera de la izquierda, pero yo la veo verde y gris, "pero un verde muy chillón". ¡Error1

No sabemos por qué ocurre esto (bueno sí, más abajo tenemos una explicación científica), pero lo cierto es que estamo otra vez antes el dilema de #TheDress y de la ropa deportiva de Nike.

Vans

En esta ocasión, la zapatilla retro Old School de Vans es rosa y blanca. Pero donde tú ves blanco, mucha gente ve un color verde chillón.

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La explicaicón que nos dieron cuando hace años saltó el dilema viral de #TheDress, el vestido azul o blanco que dividió a internet: Para empezar: ocurre que se trata de una fotografía, y la luz de la misma juega un papel importante. Según Science Daily, los humanos tienen algo llamado 'constancia de color', que significa que un color puede identificarse si hay claridad u oscuridad, puede cambiar si la luz cambia de color (un ejemplo práctico: cuando estamos en una discoteca). Por eso, como la imagen está tomada con luz azul, los azules del vestidos pueden reflejar tonos blanquecinos, y por eso aparecer blanco y dorado a ojos de algunos. Por otro, como ocurre con las personas daltónicas, los ojos no interpretan los colores de la misma forma. Algunas teorías apuntan, por otro lado, a que, con la edad, se ve de forma distinta, pero lo cierto es que es difícil encontrar una explicación al fenómeno (especialmente cuando algunos lo vieron de un color y, al rato, de otro).

Y dicho esto, ¿de qué color ves el vestido?

 

D.R.

Vuelve Dinastía. Elogio del tafetán

¡'Dinastía' vuelve! Y aprovechamos la ocasión para analizar la fascinación que despertó el culebrón original en nuestros corazones ochenteros.

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Si eres lo bastante 'vintage' como para recordarlo, 'Dinastía' fue una serie a cuyo ritmo palpitó el corazón de toda una generación. Los dimes y diretes de la millonaria familia Carrington, siempre en habitaciones sobredecoradas, con grandes cardados y vestidos de noche, nos cortaron el aliento durante nueve temporadas y ocho años (de 1981 a 1989). La serie alcanzó tal fama que generó audiencias inéditas, una línea de moda y artículos de lujo y un 'spinoff', 'Los Colby', en torno a los archienemigos de la familia protagonista.

Por supuesto, 30 años después ha llegado la hora del 'remake': la nueva 'Dinastía' se estrena el 12 de octubre, creada por Josh Schwartz y Stephanie Savage, responsables del fenómeno 'Gossip Girl', y con los entrañables guionistas originales, el matrimonio Saphiro, como asesores. Y en este momento de círculos que se cierran, nos preguntamos: 'Dinastía', ¿qué nos dabas?

Porque, aunque ahora nos cueste creerlo, hubo un momento en que 'Dinastía' fue la otra. En 1981, la cadena ABC -Aaron Spelling mediante- la estrenó para intentar adelantar por la derecha a la todopoderosa 'Dallas', reina del género 'ricos al borde de un ataque de nervios'. Tras una decepcionante primera temporada, centrada en el conflicto entre la nueva esposa de un magnate del petróleo (Linda Evans, Krystle) y la hija de este (Pamela Sue Martin, Fallon), llegó Joan Collins.

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Y con ella llegaron, a la vez, el escándalo y el éxito. La actriz británica se incorporó al reparto 'in extremis' después de que Liz Taylor y Sophia Loren rechazaran el papel de Alexis, la malvada ex mujer de Blake Carrington. E hizo una entrada dramática en la serie (la primera de muchas) como único testigo de la inocencia del ex marido al que odiaba. De paso, trajo a Dinastía tres grandes elementos que la moribunda serie necesitaba más que el comer: glamour a cucharones, perfidia a carretadas (¿alguien más es capaz de apagar un cigarrillo en la yema de un huevo en plan ahí queda eso?) y el duelo de divas que todo culebrón necesita, y que en 'Dinastía' llegó a extremos delirantes cuando los productores descubrieron que, cada vez que las damas Carrington perdían la dignidad y llegaban a las manos, los índices de audiencia se disparaban (si no nos crees, googlea Dynasty Catfight. De nada).

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Alexis se ganó el corazón del público femenino y gay y no creemos exagerar si decimos que 'Dinastía' le debe más o menos el 50% de su éxito. Pero hubo más elementos, por supuesto. Para empezar, la desenfrenada sucesión de hijos secretos, amantes despechados, infidelidades y matrimonios forzosos que son la base de maquillaje de cualquier culebrón se sucedían con un respetuoso (no os riáis) sentido de la familia. No importa que tu padre mate a tu amante gay, que tu hermanastra negra te arruine para hacerse con tu empresa o que tu madre se pase la vida poniéndose copazos del mueble bar familiar aunque lleve décadas divorciada de todos. Toca a uno de los Carrington y todos se agruparán contra ti gruñendo por lo bajo. Esta lealtad esencial fascinaba al público y, aun hoy, se considera uno de los ingredientes del éxito de la serie.

Después, por supuesto, estaba la ropa. Hoy nos cuesta creer que las pieles, los drapeados, las lazadas al hombro y el brilli-brilli por doquier fueran el epítome del glamour, pero 'Dinastía' marcó tendencia en todo el mundo capítulo tras capítulo. Nolan Miller, responsable de vestuario, se aseguró de que ninguna de las muchas señoras Carrington repitiera modelo y de que todos sus complementos estuvieran perfectamente coordinados. Creó más de 3.000 vestidos y fue el responsable (por si alguien quiere demandarlo) del auge de las hombreras.

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Todo ello, para apenas salir de casa, porque cada vez que los guionistas sacaban a los personajes de sus mansiones y jardines infinitos, las audiencias bajaban en picado. Así que 'Dinastía' se convirtió en la ficción perfecta para un agorafóbico y se las apañaba para vivir dramones familiares y contraer extraños compañeros de cama (literales y metafóricos) en el marco espacial de las 48 habitaciones de la casona de los Carrington. El negocio petrolífero que financiaba joyones y legiones de ex esposas se mencionaba de vez en cuando, por aquello de la verosimilitud, y después se guardaba, bien dobladito, para que no interfiriera con las pasiones desatadas de los personajes.

También contribuyó al éxito el que los guionistas tuvieran un don para el 'cliffhanger' que cerraba cada capítulo dejando al público al borde del infarto. La fórmula alcanzó su clímax en la finale de la quinta temporada, cuando toda la familia, en un claro precedente de la Boda Roja de 'Juego de tronos', sufrió un ataque terrorista en plena ceremonia nupcial. El último plano mostraba al casting ensangrentado en el suelo. Dicen las malas lenguas que detrás de aquel giro del guión hubo un intento de las estrellas en ascenso de renegociar sus cachés. La respuesta de Aaron Spelling fue, en realidad, una pregunta: “¿Quién quiere seguir vivo la próxima temporada?”.

Y por último, resulta que, entre parientes perdidos y encontrados en el templo y y cirugías estéticas que justificaban un cambio de actor para un personaje (los dos hijos de Blake sufrieron ese destino, Fallon con abducción extraterrestre incluida), 'Dinastía' tuvo sus momentos pioneros. Dominique Deveraux, la adinerada hermanastra perdida de Blake Carrington, fue la primera arpía de color de la pequeña pantalla, un título que la actriz que la encarnó, Diahann Carroll, lleva con orgullo y que la hizo protagonizar grandes duelos dialécticos con Alexis (análisis de la dinámica en cuestión, aquí).

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Más importante aún, Steven Carrington, único hijo (risas enlatadas) del magnate, fue el primer gay del prime time televisivo. Y, sí, resultó un poco decepcionante para la comunidad LGBT porque el personaje nunca superó el conflicto con su propia sexualidad y, a día de hoy, podríamos considerar su puesta en escena francamente homófoba. Pero teniendo en cuenta la época, las presiones de los lobbies religiosos y el hecho de que en Dinastía todo conflicto hacía sopa, tendremos que perdonárselo.

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¿Veremos algo de todo eso en el reboot de 'Dinastía'? ¡Por supuesto! Pero también cambiarán muchas cosas. Krystle se ha convertido en Cristal, una mujer hispana que se casa con Blake Carrington, alterando el equilibrio WASP de la familia y trayendo consigo, además de la bronca familiar, algo de diversidad étnica a la mansión. Por supuesto, no será una esposa florero, sino una mujer de negocios que busca su sitio. Steven, heredero del imperio Carrington, sigue siendo homosexual, pero si se pasa el día de broncas con papá no es por eso, sino porque el imperio Carrington se niega a volverse ecofriendly de una buena vez. La serie también contará con dosis de humor, lo que es tal vez un intento de que nos riamos con ellos y no de ellos, y se moverá de Denver a Atlanta. Se mantienen, en cambio, los valores familiares (la única petición que hicieron los Saphiro), y el vestuario como marca de la casa, adaptado a las tendencias de 2017. Una curiosidad: en el papel del magnate Blake Carrington veremos a Grant Show, que vivió una popularidad intensa y breve en los 90 gracias a 'Melrose Place', otro producto made in Aaron Spelling. ¿Acaso es un intento de recapturar el corazón de toda una generación que suspiró, en su era 'teenager', por el motero Jake?

© Netflix

Todo lo que sabemos (de momento) de la segunda temporada de 'Stranger things'

Fue la gran sorpresa del verano de 2016 y vuelve a Netflix el 27 de octubre. Te contamos las pistas, los rumores y las grandes influencias de la serie que ha hecho del homenaje ochentero un arte.

Ana Cortizo | Woman.es

El año pasado, la serie 'Stranger Things' surgió de la nada (¿alguien había oído hablar antes de sus creadores, los gemelos Duffer?) y nos encandiló con su cóctel de homenajes ochenteros en cadena, casting infantil de ensueño y engendros de otra dimensión. El 27 de octubre se estrena la segunda temporada y esperamos impacientes nuestra nueva ración de monstruos con nocilla.

A continuación, todo lo que sabemos, por ahora, de lo que nos espera en el Mundo del Revés.

Esto es Halloween.

La segunda temporada arranca en octubre de 1984, un año después de los acontecimientos de la primera, y Halloween parece ser un eje importante. Los cuatro chicos protagonistas (Will, Mike, Dustin y Lucas) aparecen disfrazados de Cazafantasmas para la ocasión, uno de los capítulos se titula 'El huerto de calabazas' y, en el tráiler, efectivamente, hay calabazas. Calcinadas desde dentro, por cierto.

¡Once ha vuelto!

¡Y qué pelazo! ¿Alguien lo dudaba? Once jugará un papel fundamental en esta temporada y averiguaremos más sobre su origen y sus poderes. Ah, y en uno de los carteles de la temporada luce melena (ojo al guiño a 'Ojos de fuego'), algo que seguro que agradece la joven actriz que la encarna, Millie Bobby Brown. Y... vale, sí, eso es todo lo que sabemos sobre nuestra telequinética de pocas palabras preferida. Lo cual, por cierto, debería significar que va a hacer grandes (e inesperadas) cosas.

¿Trauma? ¿Qué trauma?

Will, después de su Erasmus en el 'Mundo del Revés', ve cosas que podrían no estar allí (preocupante) o que podrían estar (definitivamente más preocupante), y sus amigos no acaban de acertar a la hora de ayudarle porque ellos mismos siguen durmiendo con la luz encendida. Uno no se pasa una temporada lidiando con monstruos interdimensionales sin quedarse un poquito tocado (y no nos referimos a las caras de Winona Ryder en los premios del Gremio de Actores) y todos los personajes están en proceso de rehabilitación demogorgónica. Hasta han dejado de jugar a Dragones y mazmorras. Claro que han cambiado los juegos de rol monstruosos por videojuegos de dragones. Mmmmm.

Mi novio es un hobbit.

Mala suerte para los que apostaban por un romance entre Joyce (Winona Ryder) y el sheriff Hopper (David Harbour). Joyce se ha echado novio y es nada menos que Sean Astin, protagonista de 'Los Goonies' para todos los cuarentones de la sala y Samsagaz Gamgee de 'El señor de los anillos' para el resto de la humanidad. El triángulo amoroso cuarentón está servido. También habrá pasiones encontradas entre los adolescentes del grupo, Jonathan, Nancy y Steve, por cierto.

Hay (más) chicos nuevos en la oficina.

Al encantador pueblecito de Hawkins, Indiana, no te dejan entrar si no llevas una buena cantidad de secretos en la alforja. Y en esta temporada tendremos, como nuevos fichajes, al misterioso doctor Owens, un presunto villano a las órdenes del turbio Departamento de Energía que llega para arreglar el desaguisado de la temporada anterior... y que está encarnado, muy deliberadamente, por Paul Reiser, villano ochentero de 'Aliens'; conoceremos a la misteriosa Roman (Linnea Berthelsen), una mujer que sufrió de niña una terrible pérdida; y entrará en escena el misterioso Murray Bauman (Brett Gelman), un periodista caído en desgracia que llega al pueblo para investigar un antiguo misterio. Engrosan las categorías juvenil y alevín del casting los hermanastros Billy y Max (Dacre Montgomery y Sadie Sink), en los papeles de adolescente chuleta motorizado y niña huraña en monopatín. 

El demogorgon contraataca. 

¿Cómo? ¿No lo mataron en episodio final? Ah, amigas, estáis olvidando las tres reglas básicas de las películas de monstruos. 1) El bicho no está muerto. 2) Si está muerto, tenía amigos. 3) Si no tenía amigos, ha puesto huevos (¿os hemos hablado ya de esas calabazas calcinadas desde dentro?). La grieta hacia el Mundo del Revés no se ha cerrado y, aunque el sheriff Hopper hace lo posible por ejercer de portero de discoteca pija, se le pasan cosas. Cosas grandes. Los creadores de la serie aseguran que esta segunda temporada será “más oscura”. Y no solo porque tengan más presupuesto, no. Es que les gusta hacernos sufrir.

No diga Cronenberg, diga Cameron.

La diferencia entre plagio y homenaje está en el cariño que le pongas. Y los hermanos Duffer son expertos en devolvernos, bien envuelto en amor, el legado de los iconos de los 80. La primera temporada era un canto a David Cronenberg, Steven Spielberg y John Carpenter; la segunda huele a James Cameron (sí, amigas, eso significa 'Aliens'; ¿hemos mencionado unas calabazas que...?). Los gemelos Duffer lo consideran una especie de amuleto contra el “segundas partes nunca fueron buenas”, porque, precisamente, era capaz de hacer secuelas muy fieles a las películas originales y, a la vez, completamente diferentes a ellas. Que su fuerza les acompañe.

La clave está en los títulos.

Los Duffer conocen a su público y, por eso, el primer 'tráiler' de la segunda temporada fue una simple enumeración de los títulos de sus nueve capítulos. ¿Poca información? Al contrario, la justa para que los fans se sigan rompiendo las meninges intentando desentrañar significados y referencias. Si quieres unirte al club de 'strangerteóricos', aquí van: 'Madmax', 'El niño resucitado', 'El huerto de calabazas', 'El palacio', 'La tormenta', 'El renacuajo', 'La cabaña secreta', 'El cerebro' y 'El hermano desaparecido'. La tercera temporada, por cierto, ya está firmada.

Todas somos Barb.

Olvídate de la brecha salarial o los estilismos de Melania Trump: lo que indigna a las fans de 'Stranger things' es la muerte de Barb. Y es que todas hemos sido esa sujetavelas adolescente que solo quería irse a casa, pero se quedaba porque su amiga no acababa de ver claro lo de quedarse sola con ese chico. Nosotras hemos superado el trauma, sí, pero porque no nos pasó que un monstruo aprovechara ese ratito para merendársenos. Los hermanos Duffer han prometido justicia para Barb en la segunda temporada y se especula que el periodista Murray Bauman podría estar investigando la desaparición de nuestra pelirroja favorita.

¡Vuelve el Señor Grey! El quinto libro llega en 2017

Y lo hace más oscuro que nunca.

Patricia Rivera| Woman.es

¿Echabas de menos al señor Grey?

 

 

Pues estás de suerte. El quinto libro de la saga '50 sombras de Grey' se publicará el próximo 28 de noviembre. Así lo ha confirmado su autora, E.L. James en su perfil de Instagram.

 

'Darker', que verá la luz primero en Estados Unidos e Inglaterra, aborda la visión de Christian Grey de la parte de su historia de amor con Anastasia que se cuenta en el segundo de los libros '50 sombras más oscuras'. El libro se lanza meses antes del estreno de la tercera película de la saga, '50 sombras liberadas'. Y promete ser, tal y como su título indica, un relato muy oscuro.

 

Estamos deseando saber qué pasa por la mente del Señor Grey.