woman | El lujo de ser mujer

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Ángela Drei: "El libro que más veces he leído es El Hobbit"

"Un lugar junto al mar" narra la lucha de un joven rico en Boston, Michael Warren, por librarse de la cárcel que es su familia. Huyendo conoce a Sarah.

Isabel Loscertales | Woman.es

¿Cómo te presentarías? ¿Quién es Ángela Drei?

Sobre todo soy una mujer normal, con muchas cosas que hacer en muy pocas horas. Trabajo y soy madre de familia numerosa –y ruidosa-, y en cuanto tengo una oportunidad abro mi portátil y escribo. Soy positiva y me gustan los retos, buscar siempre cosas nuevas y aprender.

¿Desde hace cuánto escribes y por qué te has decantado por escribir literatura romántica?

Desde muy joven inventaba historias, pero hasta hace pocos años no he comenzado a dedicarme a la escritura de forma más constante. Aunque he escrito cosas diferentes, la literatura romántica me permite hablar de sentimientos, de la vida privada de los personajes, de sus deseos y miedos, y a la vez presentar una historia. Como lectora, es uno de mis géneros preferidos junto a la novela fantástica, así que me siento muy bien escribiendo novelas románticas.

¿Cómo surgió la novela “Un lugar junto al mar”? ¿Qué te interesaba explicar?

Comenzó siendo un pequeño relato, un boceto sobre los pensamientos del protagonista, y fue creciendo poco a poco. Mi intención era mostrar la lucha entre lo que debes y lo que quieres hacer, y cómo encontrar una pareja puede ayudarte a ser valiente y luchar por tu futuro.

¿Por qué la sitúas entre Boston y Desert Island?

Son dos escenarios opuestos, la gran ciudad y el paraje natural. Acadia es un Parque Nacional maravilloso que contrasta con el ambiente frío de Boston. Los paisajes son también parte de la novela, separan por completo las dos vidas de Michael.

El protagonista, Michael, es una persona confusa, atrapada por una cárcel que es su familia y que no encuentra su camino, ¿qué le dirías a las lectoras que estén en una situación similar?

Es difícil elegir lo que uno quiere hacer, escuchar a nuestro corazón y luchar contra las dificultades que nos vamos a encontrar, pero creo que si de verdad pensamos que merece la pena, si estamos dispuestos a esforzarnos, hay que luchar por ello. Diría que no hay que abandonar los sueños aunque sean difíciles.

“Un lugar junto al mar” se publica tras quedar finalista en el Certamen de Novela Romántica Vergara y en edición digital bajo el sello Selección RNR de B de Books, ¿qué opinas de este crecimiento de los e-books? Da más posibilidades al escritor, supongo, a la hora de ver publicado su libro.

Los e-books son una evolución normal del libro con las nuevas tecnologías. Tienen grandes ventajas, como la distribución a nivel mundial en un idioma en el mismo día. Es increíble poder llegar a otros países de forma fácil. Creo que las opciones de publicar han aumentado muchísimo aunque por otra parte la competencia es muy grande. Publicar en e-book me permite llegar a muchos lectores, y estoy muy contenta de esta oportunidad con el sello Selección RNR de B de Books.

¿Qué recomendarías a las autoras que persiguen el sueño de ver algún día publicado su libro?

Los mismos consejos que me han dado siempre: leer mucho, escribir mucho y disfrutar haciéndolo. Añadiría que hay que tener paciencia y no perder la ilusión.

¿Desde hace cuánto que cuentas con un blog (angeladrei.blogspot.com.es) y en qué te ayuda?

Abrí mi blog poco antes de que publicaran mi primer libro. Quería tener mi propio hogar digital, un sitio donde se pudiera echar un vistazo a lo que escribo y conocerme. Por desgracia no tengo tiempo para mantenerlo actualizado, voy poco a poco añadiendo noticias o textos, para que no queden perdidos en las redes sociales, que son mucho más rápidas.

Dices en él que te gusta mucho releer libros, ¿cuál (o cuáles) es el que más veces has releído?

El libro que más veces he leído es El Hobbit. Desde que lo leí de adolescente me quedé atrapada por su historia y ahora de vez en cuando echo mano de él cuando necesito descansar. Otro libro que he leído varias veces es Lo que el viento se llevó, y también me encanta la poesía. En mi mesita de noche hay una extraña mezcla de libros románticos, de aventuras y fantásticos.

Y también comentas que lo que más te gusta son los finales felices, ¿no concibes un libro sin un happy end? ¿por qué?

En la literatura romántica es imprescindible un final feliz, forma parte del trato con el lector. Cuando comienzas el libro sabes que aunque sufras, llores o te enfades, el final te va a recompensar de todo eso, va a dejarte una sonrisa. La vida es complicada, quiero leer para soñar, para viajar, para vivir otras vidas, y eso mismo intento dar a los lectores cuando escribo.

¿Tienes una nueva historia entre manos? ¿Alguna pista de por dónde irá?

Ahora mismo estoy trabajando en una novela romántica-paranormal, es una historia que adoro porque une mis dos géneros favoritos y me permite disfrutar muchísimo imaginando toda la historia. También estoy terminando una novela romántica algo diferente, una historia sobre un amor sencillo, tranquilo y precioso, de esos que ayudan a curar las heridas.

¿Qué cosas te inspiran a la hora de escribir una novela?

Es difícil contestar. La música me ayuda un montón y cada novela tiene su propia banda sonora. Otras veces veo unas fotos o una película y me imagino a un personaje y así empieza todo.

Ángela Drei

 

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6 consejos para mujeres de una poderosa CEO

Desde la cima del mundo empresarial, Cathy Engelbert, CEO de una de las cuatro empresas auditoras más importantes de Estados Unidos, revela las claves para convertirse en una ejecutiva de éxito.

Paka Díaz | Woman.es

Hace un año, Cathy Engelbert fue nombrada consejera delegada de Deloitte. Así, Engelbert se convertía en la primera mujer en asumir el cargo de primera ejecutiva de una de las cuatro grandes firmas de auditoría de los Estados Unidos y la segunda mayor firma privada de servicios profesionales del mundo. Por su labor profesional, está considerada una de las 50 mujeres más poderosas de Nueva York. Consciente de los techos de cristal y otros factores que impiden a las mujeres llegar lejos en las empresas en una conferencia titulada ‘Las mujeres en el mundo de los negocios’, Engelbert ha dado los que considera que pueden ser unos buenos consejos para todas las interesadas en alcanzar puestos importantes en el mundo empresarial.

Engelbert, que ocupa el puesto 21 de la lista de Mujeres más poderosas del mundo de la revista Fortune, reconoce que cuando tuvo a su segundo hijo decidió trabajar cerca de casa para poder estar con ellos. Ella cree que es la propia mujer la que debe ir tomando las decisiones relacionadas con su vida personal que crea acertadas. También explica que haber nacido en una familia de ocho hermanos, cinco de los cuales eran varones, le ha ayudado a desarrollar su personalidad, basada en una fuerte confianza en sí misma, la base con la que ha conseguido desarrollar su exitosa carrera profesional.

Aunque indica que aún sigue habiendo discriminación a las mujeres en las grandes empresas, también señala que las cosas están cambiando muy deprisa y cuenta que en Davos, al que acudió este año para participar en un debate, le sorprendió encontrar que entre la generación más joven de asistentes sí había, al fin, la esperada igualdad. Efectivamente, el 50% de líderes menores de 30 años que acudieron al foro este año eras mujeres. Por tanto, es el momento perfecto para que las mujeres que sueñan con ser altas ejecutivas se hagan escuchar.

1. La confianza. La ejecutiva considera que es el rasgo más importante que hay que cultivar y aconseja trabajarlo. No se trata tanto de practicar el autobombo como de aprender a competir y fomentar el liderazgo personal. La CEO cree que los deportes de equipo pueden contribuir a mejorar la confianza. También estar en contacto desde niña con varones y aprender a jugar y a competir con ellos, como ella reconoce haber hecho con sus hermanos. Aunque dice que sigue habiendo discriminación en el trabajo, también cree que las empresas son ahora más conscientes que nunca del potencial femenino y no quieren perderlo.

2. Ponerse al día sin miedo al cambio. Engelbert alienta a las mujeres a ampliar sus conocimientos y habilidades en áreas como la tecnología, la informática y otros campos dominados por los hombres porque van a ser fundamentales en todas las empresas más importantes del mundo. Por eso anima a sentir curiosidad e investigar el mundo digital y, además, adquirir conocimientos en ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas, contabilidad y auditoría.

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3. Levantar la mano. Engelbert anima a las mujeres a proponerse para cargos y asumir tareas dentro de su trabajo. Ella, tras pedir un cambio de puesto en su empresa para probar a hacer cosas diferentes y seguir aprendiendo, empezó a trabajar en investigación contable, se convirtió en una experta en la evaluación y el cálculo de los instrumentos financieros derivados y… el resto es Historia: se convirtió en la primera CEO de una de las cuatro grandes compañías de su país.

4. Buscar aliados. En la conferencia, Engelbert recordó que las empresas son cada vez más conscientes del potencial femenino de trabajo y, por ello, también es más fácil contar con mentores dentro de ellas. Por eso anima a hacer equipo con los compañeros de trabajo y con los jefes para crear relaciones fluidas. “Busquen consejo y también sean mentores de otros, porque entonces ellos aprenderán a ser mentores a su vez”, recomendó en su conferencia. Del mismo modo, la CEO alienta a las empresas a crear programas para promocionar a las mujeres. Allá por 1993, Deloitte fue una de las primeras empresas en hacer un programa para promover a la mujer, la diversidad y la inclusión. El nombramiento de Engelbert es una buena muestra de su resultado. 

5. Establecer un orden de prioridades. Engelbert destaca la importancia, tanto para las mujeres como para los hombres, de tener una vida plena y bien organizada. También reconoce que en el mundo de los altos ejecutivos, la tensión es muy alta. “Tener, como yo, a 70.000 personas a tu cargo, es algo que intimida”, afirma. Pero así mismo recuerda que, como dice el escritor de best sellers y filántropo James Patterson, en la vida hay cinco bolas fundamentales que hay que tratar de equilibrar -el trabajo, la familia, la salud, los amigos y la integridad-. La del trabajo es de goma y, si se cae, rebota, mientras que el resto están hechas de cristal. “Si tienes un mal día, un mal proyecto, o hay una persona que no te gusta y con la que tienes que trabajar, hay que ponerlo en perspectiva. Pero nunca hay que olvidarse del resto”, dijo. Por eso aconseja cuidar a los pilares fundamentales sobre los que se cimienta la existencia y que tienen que ver con la esfera privada de cada uno.

6. Tu bienestar, primero. Según Engelbert, las mujeres pueden conseguir tenerlo todo. La clave para lograrlo es no dejar que otras personas decidan cómo deben hacerlo. Para ella, el éxito no se trata de equilibrar el trabajo y la vida familiar, sino de integrarlos de manera que tengan sentido para una misma. Con humor, cita una norma que todos hemos aprendido para viajar en avión: ‘Póngase la máscara de oxígeno antes de ayudar a los niños pequeños’. Por ello considera que las mujeres deben centrarse en su propio bienestar, en sus propias necesidades, antes de prestar atención a los demás: "Las mujeres deben aspirar a ser líderes".

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“El amor y el sexo son mejores cuando son libres y sin reglas"

Tras el éxito de sus dos primera novelas, la escritora Paloma Bravo presenta la tercera, ‘Solos’, un tierno y a ratos descarnado de la vida a partir de los 40.

Garbiñe Continente | Woman.es

Con su primera novela, ‘La novia de papá’, Paloma Bravo consiguió hacer sonreír a media España, tuvo un gran éxito de ventas y la encajonaron como la más puntera representante del genero ‘chick lit’ en España. Con la segunda, ‘La piel de Mica’, esta escritora a la que no le entusiasman las etiquetas, se deshizo de la de ‘libro-romántico-divertido-para-chicas’, y su novela acabó representada nada menos que en el Off Broadway de Nueva York. Con la tercera, ‘Solos’, nos permite entrar en un piso de una gran ciudad a descubrir como se las apañan cuatro cuarentones de ambos sexos con sus miedos, sus sueños y sus vidas reales en un momento en el que parece que todo el mundo hace balance, no siempre positivo. Diálogos rápidos y sagaces, teorías sobre el sexo (y los gatillazos) a partir de los 40 y mucha ternura hacia unos personajes que se equivocan tanto como hacemos todos en la vida real, se suceden vertiginosos en esta novela que casi se podría calificar de generacional y que supone una ventana abierta a ese mundo -en este caso muy concreto, en espacio y tiempo- que para Bravo es la literatura.

Eres periodista así que… ¿Odias las entrevistas?

No las odio, para nada. Una entrevista es una oportunidad de enseñar la patita y decirle al lector “acércate, anda, que creo que este libro es para ti”.

Tu primera novela, La novia de papá, generó grandes ventas y que te clasificaran dentro del genero ‘chick lit'. ¿Qué te parecieron ambas cosas?

La novela se clasificó como ‘chick lit’ y, sin embargo, gustó mucho a los hombres porque la protagonizaba una mujer muy honesta consigo misma. A mí las etiquetas no me gustan, ni la de ‘chick lit’ ni la contraria (¿cuál sería, por cierto? ¿literatura para machotes?). Las etiquetas empobrecen y a las mujeres no suelen ayudarnos. Me gustan los libros, pero no los géneros así, en general, y nunca mejor dicho.

Tu segunda novela, La piel de Mica, acabó representada como obra de teatro en el Off Broadway de Nueva York. ¿Cómo acabó allí y cómo fue la experiencia?

“La piel de Mica” cuenta lo difícil que es ser mujer todavía, hasta en las sociedades más avanzadas. La leyó Ana Asensio, una actriz española que vive en Nueva York, se reconoció, se emocionó y me dijo: “¡Tenemos que hacer algo con esto!”.

Nunca me imaginé que ese “algo” fuera representarla en Nueva York, en inglés y que, encima, la experiencia de Mica fuera universal. El público lloraba, reía… Fue mágico y, también, un poco triste: la directora, la protagonista y yo, tres mujeres con vidas, orígenes y mundos diferentes, habíamos tenido que sufrir obstáculos muy parecidos en un mundo aparentemente igualitario pero con una misoginia latente que no conseguimos erradicar.

Tras ese paso el teatro, comenzaron a escucharse comparaciones con la escritora Yasmina Reza, comparaciones que parecen confirmarse con tu nueva novela, ‘Solos’. ¿Es un referente para ti, cuáles son tus referentes?

A la hora de escribir mi referente es más la vida que la lectura. Me gusta observar, intentar entender el mundo. Por eso escribo. Y, sí, me encanta leer, pero los escritores que me impactan (Richard Yates, Philip Roth, Ian McEwan, Robertson Davies, Yasmina Reza, Emmanuel Carrère…) no son tanto referentes como pequeños paraísos en los que refugiarme y, también, pequeños infiernos en los que aprender. La literatura es una ventana al mundo, y para eso el escritor tiene que vivir con los ojos muy abiertos a su entorno.

Leyendo ‘Solos’ lo cierto es que lo ves, parece una obra de teatro o una película de Polanski como Dioses Salvajes, basada por cierto en una obra de Yasmina Reza. ¿Por qué has elegido presentar así tu novela?

Para mí ‘Solos’ es una novela. Es una novela muy visual, muy dialogada, con un narrador metiche y descarado, pero una novela. Y es así no por el teatro, sino porque yo no creo en la literatura de párrafos larguísimos y adjetivos incomprensibles. Me gusta jugar con esa sencillez aparente porque ayuda a transmitir, por debajo, toda la profundidad.

‘Solos’ habla de la soledad física y mental de cuatro amigos, y con ellos parece que de toda una generación de cuarentones. ¿Te parece que pasados los 40 uno se siente muy solo?

Pasados los cuarenta, antes y después. Siempre hay momentos de soledad, pero sí que parece que hacia los cuarenta o los cincuenta, teníamos previsto estar más hechos, más seguros, menos miedosos. Más encarrilados. Pero la vida no funciona así y eso es lo bonito: que todavía nos estamos haciendo a cualquier edad. Pero yo no creo, para nada, que no tener pareja sea estar solo. Eso es tan falso como lo del amor para toda la vida. El amor dura lo que tenga que durar y luego está ese mundo que uno crea con sus amigos, sus intereses, sus compromisos. Es muy difícil sentirse solo cuando te implicas con el mundo.

En la novela pareces sugerir que, de algún modo y aunque nos conecta al mundo virtual, Internet nos hace estar más solos en el mundo ‘real’. ¿Crees que es así?

No, no lo creo. Internet ayuda muchísimo a la comunicación. Estoy segura de que todos hablamos más con nuestros amigos gracias a whatsapp de lo que lo hacían nuestros padres con los suyos. Eso une. Es verdad que hay ruido, y desinformación, y malentendidos. Y también es cierto que algunos se esconden en los emoticonos y en los mensajes en vez de salir a la calle y buscar la piel de otro, pero eso no es culpa de internet, sino de lo que hacemos nosotros con sus herramientas.

Paloma, confiesa… ¿tu también, como hace alguno de tus personajes, te imaginas la vida si hubieras elegido otras parejas, otra profesión…?

Durante tres segundos, nada más. Como dice la novela, el pasado es lo único que no puedes cambiar, pero el presente y el futuro es tuyo. Así que, si de verdad quieres recuperar una pareja o una profesión… ¡a por ello! Pero sin nostalgia, sino con vocación.

Me encanta cuando en el libro pones sobre la mesa a través de Ana, un delicioso personaje femenino, un tema muy real: los gatillazos masculinos a partir de cierta edad (¿40?). Se habla poco de este tema, ¿no?

Muy poco. Y es un tema que pasa factura si ella se siente no deseada y él se esconde en la vergüenza. Con un poco más de naturalidad, de sentido del humor y de reconocimiento… habría más piel, más sexo y más felicidad. Porque, parece mentira decirlo a estas alturas, pero no todo está en esa parte del cuerpo.

Comentaba la actriz Emma Thompson -cuyo marido es siete más joven que ella- en una entrevista, que lo lógico sería que las mujeres estuvieran con hombres más jóvenes para equilibrar la potencia sexual. ¿Estás de acuerdo con ella?

Tengo un amigo que siempre me lo recomienda, aunque él es diez años mayor que su mujer, pero… yo no creo que haya nada lógico en la química sexual ni en el amor. Y me gusta mucho que no lo haya. El amor y el sexo son mejores cuando son libres y sin reglas.

El libro presenta la búsqueda del amor y cómo se deteriora. ¿Cuáles crees que son los enemigos del amor?

El enemigo obvio es el tiempo. Hay parejas que lo utilizan a favor de su complicidad, pero siempre desgasta y, sobre todo, da oportunidades a cada uno de crecer de forma distinta a tu pareja. Que tampoco es malo. El fin de una pareja no tiene por qué ser un fracaso: si lo que construyeron estando juntos fue verdad, eso que han ganado en vida, en experiencia y en amor.

En cualquier caso, para mí el peor enemigo del amor es la falta de honestidad. No quiero decir que haya que contárselo todo a tu pareja ni mucho menos, pero sí ser íntegro y honesto con lo que eres y con lo que quieres, con lo que puedes dar y con lo que te resulta intolerable. Cualquier otra cosa sólo conduce a frustraciones y reproches.

También habla de las elecciones vitales en el siglo XXI. Tener hijos o no, estar solos o en pareja caiga lo que caiga. La gran oferta y la gran demanda. ¿Crees que andamos un poco perdidos, quizá faltos de referentes vitales?

¿Sabes lo que pasa? Que antes no teníamos opciones. Había que casarse para toda la vida, tener hijos cuanto antes y seguir siempre en el camino que elegiste a los veinte… No nos faltan referentes vitales, lo que nos faltan son certezas y menos mal. Ahora todo es opcional: si quieres hijos, a qué edad, de qué país… La responsabilidad de decidir es nuestra y sólo nuestra, y eso siempre cuesta. Pero yo prefiero tenerla, decidir y hasta equivocarme. Es mucho peor, siempre, que decidan por ti (o que no tengas dinero o recursos para tomar ciertas decisiones).

Otro tema del que pasas como de puntillas por encima es el de la maternidad subrogada. ¿Qué opinión tienes de ella?

Ha dado mucha felicidad a personas que no podían tener ni adoptar hijos de otra manera. Lo importante es que existan las garantías legales para que las mujeres no sean explotadas ni los niños objeto de especulación y negocio.

Me parece muy real y muy descarnado tu modo de contar el acoso que sufren muchas mujeres en el trabajo y que acaban por hacer, en muchos casos, que incluso abandonen su carrera, cuando no terminan con una depresión. ¿Te parece que es un tema latente, que está ahí y con el que las mujeres se enfrentan en soledad y con pocos recursos?

El acoso es más visible, pero lo que está latente, lo que se tolera demasiado, es la misoginia. Se nos juzga más y se nos juzga con mayor dureza. Eso de que un hombre con carácter sea autoritario y firme y una mujer, con el mismo carácter, una mandona insoportable. El que un hombre nunca sea juzgado por su forma de vestir y a una mujer se le diga que se maquilla demasiado y es una frívola o, al revés, que parece descuidada. Lo peor es lo pequeño porque no se ve, o se disculpa, y es como la gota malaya: lo hace despacito, pero acaba matando.

Por último, y sin querer hacer espoiler alguno, ¿por qué crees que en la literatura las mujeres fuertes, libres y divinas al final acaban castigadas de algún modo por los escritores/as?

¿Los escritores? No, en absoluto. Desgraciadamente, lo que sí que he visto muchas veces que a las mujeres fuertes y libres las intenta castigar la vida. Es complicado salirse del rebaño y pasa factura física y emocionalmente.

¿Cuántas niñas hay en esta foto? El último fenómeno viral

El último viral de internet: unas niñas frente a uno o varios espejos. ¿Cuántas hay?

Woman.es

De la curiosidad nace este viral: la artista Tiziana Vergari publicó esta foto y, sin quererlo, se convirtió en el fenómeno viral del momento... ¿Cuántas niñas hay?

 

"Same but different" (Iguales pero diferentes) rezaba el pie de foto de la misma haciendo referencia a que la imagen retrataba a las niñas frente a un juego de espejos. Sin embargo, lo que ella no esperaba es que internet se volvería loco con ella... ¿Cuántas niñas hay en realidad?

La respuesta llega observando detenidamente la imagen: son dos, cada una junto a un espejo, de ahí las múltiples versiones. Algo que no ha evitado que recordemos, casi con añoranza, cuando el mundo se dividió por un vestido azul y negro (o blanco y dorado).