woman | El lujo de ser mujer

Yolanda Hadid junto a sus hijas Bella y Gigi Hadid | Gtres / GTRES

Gigi y Bella Hadid tienen su propio museo... en la cocina de su madre

Yolanda Hadid ha decorado su cocina con más de 40 portadas protagonizadas por sus hijas. 

SILVIA VÁZQUEZ | WOMAN.ES

Yolanda Hadid es una de esas madres super orgullosas de todo lo que hacen sus hijas. Solo hace falta echar un vistazo a sus redes sociales para darse cuenta de que a la 'socialité' se le cae la baba con los logros de sus retoños, y no es para menos cuando dos de tus hijas son supermodelos reconocidas a nivel mundial

La última prueba de su orgullo de madre la encontramos en su Instagram, ya que Yolanda publicó una imagen este domingo en la que aparece Bella Hadid subida en la isla de la cocina con una divertida pose. La modelo fue a visitar a su madre con un perfecto look informal pero curiosamente lo que más ha llamado la atención de la foto no ha sido ella, sino la decoración de la pared de detrás.

 

❤️Home Sweet Home with my baby girl....... #FarmLife #HappySunday

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Sí, la madre de las Hadid tiene una pared de la cocina decorada con nada más y nada menos que 40 portadas protagonizadas por sus hijas, perfectamente enmarcadas e iluminadas como si de un museo se tratara.

Al igual que un padre expone con orgullo el primer trofeo de su hijo, Yolanda guarda con cariño los mejores trabajos de sus hijas, y teniendo en cuenta que Gigi y Bella son dos de las modelos e 'it girls' más cotizadas del mundo de la moda, no es de extrañar que Yolanda haya recopilado un gran número de portadas.

El diseñador Michael Kors | Jason Schmidt

Entrevista a Michael Kors: “Las mujeres pueden y deberían tenerlo todo”

En una era de conglomerados multimarca, apenas unos pocos diseñadores son dueños de su nombre. Michael Kors es uno de ellos y ha levantado su imperio con la figura femenina siempre presente.

Laura García del Río

Michael Kors es el caso de manual del sueño americano. Joven talentoso deja los estudios y, empezando por vender sus creaciones en una pequeña tienda de la calle 57 de Nueva York, levanta una empresa multimillonaria. Sin exagerar en lo de multimillonaria: en febrero de 2015, tras dos años coqueteando con el título de billonario, se convirtió en el último de esta especie casi extinta en el sector de la moda. Hoy, la empresa homónima que fundó en 1981 –y que además de la línea de mujer vende moda masculina, colecciones para niños, zapatos, joyas y relojes, bolsos, gafas de sol, pañuelos y todo un arsenal de fragancias y productos de belleza– se valora en nueve billones de dólares. Y sus activos siguen subiendo: a cierre de esta edición, la compañía anunciaba la compra de Jimmy Choo, mandamás en el zapatero, por algo más de mil millones de euros, en lo que la prensa especializada ha etiquetado como una operación ambiciosa. «Parte de un plan a largo plazo para construir un grupo de lujo norteamericano y abrir nuevas vías de crecimiento», escribía la periodista Sarah Shannon en “Business of Fashion”. Todo empezó con un vestido de novia. El que customizó a su madre Joan para su segunda boda, con el empresario Bill Kors –a quien el diseñador debe su apellido, porque el neoyorquino nació como Karl Anderson, Jr. el 9 de agosto de 1959, pero, a la par que cambiaba el nombre familiar, decidió cambiarse el de pila por el de Michael, que tanto gustaba a su madre–. «Cuando ella siguió mi consejo y le quitó los lazos a aquel vestido, fue una experiencia crucial para mí. No solo me hizo caso, sino que le encantó el resultado. Entonces me di cuenta de que amaba la moda», nos dice el creador. Porque a nivel personal, creativo y profesional, las mujeres son el eje sobre el que pivota su universo.

"Quería que la colección hablase de poder; pero de uno con mucha sensualidad, opulencia y ferminidad", explica el diseñador sobre el desfile de otoño-invierno 2017 | Kelly Taub/BFA.com / GETTY

Su madre, Barbara Stanwyck, Kim Basinger, Alexa Chung, Jackie O., Katharine Hepburn… Las ha mencionado como inspiración. ¿Qué tienen todas ellas para entrar en su podio de musas?

Fueron y son mujeres fuertes, audaces, con una opinión propia. Poderosas, inteligentes y sofisticadas, sus vidas eran ajetreadas, pero conseguían hacer que pareciese fácil. Siempre daban una imagen de glamour y feminidad.

¿Son el epítome de la mujer Michael Kors?

Mis clientas saben lo que quieren. Son listas, seguras y capaces de hacer un millón de cosas a la vez. Por eso piden comodidad, calidad y cierto lujo. Necesitan un armario que pueda seguir el ritmo de ese estilo de vida sin tregua.

¿Encaja también en el patrón esa clientela millennial que todas las firmas quieren meterse en el bolsillo?

Cuando diseño, visualizo a mis clientas. A todas ellas. Creo que los millennials son parte de una generación que también trabaja duro y lleva vidas vertiginosas. Así que pienso en piezas que puedan hacerla más fácil. Como un bolso de piel en el que quepa todo lo que necesitan o un vestido negro que puedan meter en la maleta y ponerse en la playa o el asfalto.

Definió su estilo –glamour pragmático– muy temprano, tras año y medio en el sector. «Llegué sin ideas preconcebidas, pero pronto supe el tipo de ropa que quería hacer y que funcionaba», dijo en una entrevista en el 79. Por las ventas, está claro que aún funciona…

Es extraño, la verdad. Crecí muy influido por mi madre y mi abuela. Y son muy diferentes. Mi madre es discreta, le gustan las líneas limpias y lleva, casi siempre, tonos neutros y lisos. En cambio mi abuela era una explosión de estampados, color y joyería. Me empapé a partes iguales de ambas estéticas. Me encanta el glamour y la indulgencia, pero también la simplicidad. Y creo que es esa mezcla de lo sofisticado y lo deportivo, ese equilibrio entre la sencillez y el lujo lo que hace que mis diseños perduren.

Salones con detalles metalizados y accesorios, de Michael Kors | Ivan Lattuada / IMAXTREE

¿Y qué hay de la parte técnica? Entró en el Instituto Tecnológico de la Moda de Nueva York, en 1977, y lo dejó poco después. ¿Es más importante saber lo que quiere la gente que ser diestro cortando un patrón para triunfar?

La educación formal es un valor enorme. De hecho, tenemos una beca en el FIT y cada año elegimos a un estudiante al que seguimos durante toda su carrera. Dicho eso, opino que conocer a tu cliente y anticiparse a sus necesidades y deseos es crucial para conseguir un éxito sostenible en esta industria.

También en 1977, se celebró la Conferencia Nacional de la Mujer en Houston, siguiendo la declaración de 1975 como Año Internacional de la Mujer. ¿Influyó el feminismo de los 70 en su forma de ver (y vestir) a la figura femenina?

Soy un Feminista con “F” mayúscula. He crecido rodeado de mujeres fuertes, con una opinión clara y a favor de este movimiento, y siempre he valorado lo que tienen que decir. Hoy, las mujeres tienen que hacer malabares, y empatizo con cómo viven y abordan sus vidas. Para mí, ser feminista es ser honesto.

¿Y ahora, con la nueva ola feminista, se siente llamado a reajustar su enfoque?

La vida de las mujeres ha cambiado por completo. Hoy trabajan, tienen familias, negocios, aficiones… La moda ha tenido que adaptarse a esta nueva realidad. Siempre he creído que ellas pueden y deberían tenerlo todo, y ese ha sido mi objetivo al diseñar. Quiero hacer prendas que logren que cualquier mujer se sienta y se vea bien, pero que también sean útiles.  Quiero que tengan lo mejor de los mundos: glamour y pragmatismo. Aspiro a que sea ropa que empodere a quien la lleva.

¿Puede realmente un pedazo de tela empoderar?

Sin duda. He visto muchas veces cómo a una mujer le cambiaba la postura, el gesto, la actitud cuando llevaba la prenda adecuada. ¿Cómo es posible que una mujer se ponga un vestido, no se vea bien con él, se pongo otro, y de pronto se sienta en la cima del mundo? La moda tiene un efecto inmediato en cómo uno se siente y se proyecta. Aunque siempre he dicho que la ropa es solo el marco. La mujer es el cuadro. Quiero que mis prendas le permitan lucirse.

¿Perseguía ese objetivo cuando lanzó, en 2004, una segunda línea más asequible, Michael Michael Kors?

Soy un diseñador que siempre ha estado interesado en su cliente. He pasado mucho tiempo en trunk shows y he conocido a muchas mujeres a las que les gustaba lo que hacía, pero que sencillamente no podían permitírselo. Por eso quise lanzar una línea que cubriese las necesidades de su estilo de vida, enraizada en el lujo, pero asequible a un público más amplio. Michael Michael Kors toca esos palos.

¿Va por esa línea de democratización el que Ashley Graham, la primera top con una talla 42 en su casting, desfilara en su última pasarela?

Siempre he diseñado para todo tipo de mujer. De todas las edades y tallas. Nunca me he centrado en un “tipo”. Porque creo que mi trabajo consiste en hacer que las mujeres se vean y sientan bien siendo ellas. Quería que mi pasarela, al fin, fuese un reflejo de esa filosofía.

Ese desfile, el de o-i 2017, juega con la idea de una mujer fuerte, sin renunciar a ser atractiva. ¿Seguimos hablando de empoderamiento?

Quería que fuese una colección que hablase de poder, pero poder con mucha sensualidad, opulencia y feminidad al mismo tiempo. Si te fijas, los looks son muy tapados. Hay muchas mangas largas, cuellos altos, faldas por debajo de la rodilla. Y, sin embargo, es sugerente de una forma furtiva. La blusa que se entreabre al caminar, las aperturas de las faldas, el baile de los flecos. Para mí, esa insinuación sutil, mezclada con la fuerza y el glamour, es la mejor demostración de feminidad.

Una feminidad que se exhibe lo mismo con vestido que con pantalón. ¿Está la moda rompiendo por fin el cliché de lo que significa “vestirse como una mujer”?

Vivimos en una época en la que las viejas reglas no tienen vigencia. Hoy, vestir como una mujer significa hacerlo de la forma que te haga sentir bien contigo misma. Puede ser con un traje, un vestido o una par de vaqueros. Tú eliges.

Alastair Grant

Catherine Zeta-Jones, irreconocible en la gala The Best FIFA

La actriz sorprendió con su nueva imagen: ¿maquillaje o cirugía?

Woman.es

Catherine Zeta-Jones fue una de las invitadas de lujo que acudieron a la gala de los Premios The Best FIFA celebrada en Londres la noche del lunes. La actriz era la encargada de presentar uno de los premios junto al actor Idrid Elba y al futbolista Diego Forlán.

Pero cuando Catherine subió al escenario para entregar el galardón, lo que más llamó la atención no fue su impresionante vestido metalizado de Zuhair Murad, sino su rostro: la intérprete estaba irreconocible. 

Catherine Zeta-Jones y Diego Forlán en la fala The Best Fifa. | EDDIE KEOGH / CORDON

La estrella de Hollywood no ha dicho nada al respecto por lo que todavía no sabemos si se trata de un maquillaje desafortunado o de retoques estéticos que han transformado sus facciones por completo. 

Dejando a un lado el increíble look premamá de Georgina Rodríguez, que acompañó a Cristiano Ronaldo a la gala, lo más comentado de los Premios The Best FIFA en cuestiones de moda ha sido precisamente el cambio de imagen de la actriz galesa, que a sus 48 años podría haber recurrido a la cirugía con un resultado nada natural. 

Alastair Grant

Los comentarios en las redes sociales no se han hecho esperar y muchos ven en Catherine un nuevo "caso Renée Zellweger", que es como se conoce a aquellas 'celebs' que cambian su rostro de forma radical después de pasar por el quirófano. La protagonista de 'Bridget Jones' ya se ha enfrentado en varias ocasiones a las críticas suscitadas por su cambio de imagen, pero otras actrices como Uma Thurman han preferido mantenerse al margen y no dar declaraciones al respecto.

Si Catherine Zeta-Jones opta por el silencio mediático tendremos que esperar a su próxima aparición pública para responder a la pregunta del millón: ¿maquillaje o cirugía?

Leticia Sabater en la promo de Netflix. | GSR / GTRES

Leticia Sabater en la promoción de 'Stranger Things'

Aunque pienses que estamos bromeando, Netflix ha escogido a Leticia Sabater para promocionar 'Stranger Things'. 

Aida Ortega | Woman.es

La primera temporada de 'Stranger Things' nos mantuvo a todos en vilo con las extrañas situaciones que se vivían en Hawkins (Indiana).

Todos aquellos que devoraron la serie en unos días, comienzan ya a sentir esos nervios de cuando se acerca la fecha de estreno de la segunda temporada. El 27 de octubre llegarán a Netflix los nuevos capítulos, y despejaremos las dudas sobre qué misterios nos han reservado esta vez. 

Sin embargo, algo podemos adelantar, lo nuevo de 'Stranger Things' no va a dejar a nadie indiferente. Y si no sabes cómo hemos llegado a esta conclusión, es porque no has visto el vídeo de promoción realizado por Netflix y que protagoniza alguien que jamás hubieses imaginado: Leticia Sabater. 

Sí, la cantante, actriz, presentadora y mujer polifacética donde las haya, se adentra en el oscuro mundo de la serie para anunciar que apenas queda unos días para su estreno. No solo eso, además nos regala su voz y se anima a cantar la 'Salchipapa'. 

Netflix, te avisamos, mucho debe sorprendernos la segunda temporada para recomponernos de este vídeo.