woman | El lujo de ser mujer

Entrevista a Kylie Minogue

Debutó en París como imagen de Tous, triunfa en su gira ‘KylieX2008’ y estrena su perfume Showtime. ¡Imparable!

Anda con ese paso rápido y enérgico que distingue a las personas físicamente menudas pero de enorme personalidad. Al aire libre, es difícil verla sin sus enormes gafas de sol negras. Cuando se desprende de ellas, sus ojos expresan la historia personal de una mujer de 40 años que ha sobrevivido al cáncer y se ha atrevido a decir en televisión que con ella los médicos se equivocaron, que en una primera revisión le dijeron que estaba perfecta y no lo estaba. Kylie Minogue lanza un mensaje valiente para todas las mujeres: «Si tienes alguna duda sobre tu estado vuelve al médico, busca una segunda opinión.» Ha vuelto al escenario con más ganas, más atrevida. Su imagen ha cambiado pero gusta. Y vende. En París se estrenó como imagen internacional de Tous, un día antes del primer concierto de su gira. La familia Tous al completo asistió al evento. La cantante suele invitarlos a sus actos más íntimos, y Salvador y Rosa Tous comparten mesa con sus padres. Recuerdan la primera vez que la oyeron cantar ‘a capella’ en una cena. «Fue impresionante.» ¿Lo último de Kylie? Su segundo perfume, Showtime (Coty).
Showtime es tu segunda fragancia. ¿Qué parte de tu personalidad representa? La conexión llena de vida con mi público cuando actúo. Se puede comprender la cantidad de trabajo duro y de tiempo que se invierte en montar el espectáculo. Siempre he pensado Ñ que era una experiencia bastante cósmica en la que todos compartíamos no solo un par de horas, sino que generábamos muchísima energía y fragmentos de experiencias vitales.
¿Por qué te has decidido a lanzar una segunda fragancia ahora?
Porque estoy en el precipicio de un nuevo periodo de mi vida. Tengo un nuevo álbum, un nuevo single, y encajan en el espíritu de la fragancia.
¿Te involucraste en su creación?
Coty me involucró en todos los aspectos, y eso hace que sea muy divertido para mí. Aparte del champaña rosado, las reuniones con Coty son un crisol de ideas creativas.
¿Por qué elegiste el nombre de Showtime?
¡Showtime es parte de mi mantra vital! (Risas). Mucho de lo que hago en el día a día lleva hacia ese momento tan especial. Componer, grabar, vídeos, sesiones de fotos, ensayos, experiencia. Tengo una especie de temporizador dentro de mí. El director de mi gira recorre todo el recinto animando: «Una hora todo mundo, una hora», y así cada vez; entonces empiezo a sentir los nervios y eso se repite a los 20 minutos, 10 minutos, 5 minutos... y ¡vamos! Te dejas llevar por esa ola. ¡Es Showtime!
¿Cómo describirías esta fragancia?
Diría que es estimulante. Los frutos del bosque la hacen realmente distintiva y tengo la sensación de que estalla hacia delante, que es como llegar al escenario con las luces, el ruido, la gente y la emoción; espero que podáis sentir todo eso con ella.

El antropólogo Eudald Carbonell y la modelo Minerva Portillo posan juntos en una foto solidaria

Esta foto formará parte del libro “Creando Sueños”, un proyecto solidario y conmemorativo, impulsado por La Roca Village en colaboración con UNICEF, al que 10 personajes ilustres, 10 modelos, 10 fotógrafos y 10 escritores se han querido sumar como muestra de apoyo a la labor humanitaria de la organización internacional.

La playa de la Barceloneta fue hace unos días el escenario escogido para la primera de las diez sesiones de fotos a personajes ilustres acompañados de modelos que integrarán el libro “Creando Sueños”, un proyecto solidario y conmemorativo del 10ª aniversario de La Roca Village.
El libro “Creando Sueños” es un proyecto fruto de la alianza entre el outlet de moda La Roca Village y UNICEF, que pretende divulgar la labor humanitaria que la organización desarrolla desde hace 60 años en 15O países y, a la vez, celebrar los10 años de vida del primer outlet que el grupo Value Retail abrió en España.
El proyecto cuenta con la generosa participación de 10 personajes ilustres de diferentes ámbitos vinculados a Catalunya, 10 reconocidas modelos y 10 prestigiosos fotógrafos que cederán de forma gratuita su tiempo y su imagen para ayudar a difundir el mensaje y la labor de UNICEF.
Entre otras aportaciones, La Roca Village donará 60.000 € a UNICEF para el programa Protección del Niño Contra la Violencia, la Explotación y los Malos Tratos.
La primera sesión de fotos la han protagonizado Eudald Carbonell, arqueólogo, antropólogo y paleontólogo, y la modelo valenciana Minerva Portillo, a quienes el fotógrafo artístico y de moda Toni Mateu captó juntos por primera vez en más de 100 instantáneas sobre la arena de la playa de la Barceloneta.
Eudald Carbonell, destacó la “importante” aportación de entidades privadas en proyectos de protección a la infancia como el de UNICEF, “que ayudan a desarrollar la conciencia colectiva para conseguir un mundo más equilibrado y humanizado”. El director del Institut Català de Paleoecología Humana y Social y Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997 llamó la atención sobre el peligro del hambre en el mundo e invitó a plantearnos “qué somos, quienes somos y hacia donde queremos ir”. Reconoció que después trabajar durante más de 35 años en buscar los orígenes, “ahora empiezo a pensar que lo más importante es saber cómo vamos a construir nuestro futuro”.
La modelo Minerva Portillo, que es madre de una niña de dos años, explicó su decisión de participar en el proyecto “Creando Sueños” de Unicef y La Roca Village porque tener una hija le ha ayudado a concienciarse “muchísimo más” sobre los problemas de la infancia, calificando a los niños como “lo más sagrado, lo más puro y lo más auténtico”.
Además de la fotografía realizada por Toni Mateu a Eudald Carbonell y a Minerva Portillo, el libro “Creando Sueños” incluirá imágenes de muchos otros rostros conocidos por su trabajo y su aportación en los ámbitos de la moda, la ciencia, el deporte, el diseño, la gastronomía, la música, el arte y el cine.
Todos los personajes serán fotografiados por prestigiosos fotógrafos en diferentes localizaciones de Barcelona.

Entrevista a Jorge Drexler

Es uno de los compositores más respetados del panorama musical actual. Acaba de salir a la venta Cara B, un trabajo diferente, arriesgado, donde el público se convierte en elemento activo y donde Drexler demuestra una vez más que sus canciones no son solo canciones. La música convertida en un complejo engranaje.

Es difícil encontrar un músico con el que poder comparar a Jorge Drexler. Nacido en Uruguay, donde estudió la carrera de Medicina y ejerció con otorrinolaringólogo, y residente en España desde hace ya casi 15 años, el respeto que infunde este compositor entre su gremio es comparable a muy pocos. Es a la música castellano parlante lo que Leonard Cohen en el mundo anglosajón. Gracias a él, vimos como se puede fusionar a la perfección la música de autor con la electrónica. Sea (Virgin, 2001), es un disco de culto, y tras él, Jorge Drexler parece que no se cansa de innovar. Le llaman el cantautor de los intelectuales. Todo se transforma se ha transformado en un himno. Decidió que la canción con la que ganó un Oscar, Al otro lado del río, fuera solo un detalle en una carrera envidiable, restando importancia a la proeza.
Jorge Drexler está a punto de terminar la gira de presentación de este último trabajo, Cara B. Los días 12 y 13 estará actuando en el Teatro Albéniz de Madrid. Hemos conseguido robarle unos minutos para hacerle algunas preguntas.
¿Qué recuerdos te trae Libertad 8?
Muchos. Aún sigo yendo a tomar alguna copa por el barrio. El café Libertad 8 es el lugar donde aprendí a tocar en directo. Forma parte de mí. Recuerdo sobre todo, la cercanía con el público, con la gente. La exposición a la que uno se somete. Asusta. Fue mi universidad de interpretación, el sitio donde aprendí a tocar en vivo.
Es más difícil tocar para un público de 50 personas en Libertad 8 que para un público mayor, ¿no es cierto?
Fíjate, la gente piensa que no, pero tienes razón. La gente piensa que es más íntimo. Pero depende, la intimidad no depende de las dimensiones. Ahora mismo si me trajeran una guitarra y tocara para ti, estaría mucho más nervioso que si estuviera en un teatro. ¡Aunque la gente no me crea, es más difícil actuar en Libertad 8 que en el Rex. Estás muy expuesto. Y... sí, lo que más me gusta es alternar. Hay que hacer una ecuación. Es como el golf, que cambias de palo. Bueno, nunca he jugado al golf, pero parece ser que tienen un palo para cada tipo de golpe. Pues es igual, no hay que elegir el palo equivocado en la música.
En este disco juegas con los aplausos y los sonidos de la gente haciéndolos formar parte de la actuación. Cara B, parece ser la solución para la gran frustración de todo músico, hacer sentir al público lo que siente quien está subido al escenario. ¿Es eso lo que has buscado con este trabajo?
Esa es la búsqueda, exactamente. Lo que se oye en el disco es lo que yo oigo en el escenario. Nunca me lo habían preguntado, pero sí. Me pongo con los cascos y la sensación mía es que estoy en el escenario. Es un juego de espejos. El público se pone en mi lugar y pasa a ser el intérprete. El público es un instrumento. Por eso Cara B, el público se pone en el otro lugar. Es muy gratificante. Un experimento. Si el público lo entiende, para mí este disco es un logro.
Sueles nombrar a menudo a The Beatles cuando hablas de tus referencias musicales. ¿Eres más de John o de George?
Es una decisión muy difícil – sonríe- .Efectivamente, tuve mi época de Paul McCartney cuando tenía 15 años, pero luego ya no. Entre John Lennon y George Harrison... Si me apuras me quedo con John. John Lennon para mí, transmite una emotividad... y canciones pues Julia, Beautiful Boy, Jealous Guy...son extraordinarias. El grado de emotividad que alcanza Lennon es algo que uno persigue infructuosamente toda la vida.
¿Hay alguna canción con la que hayas pensado “me hubiera encantado haberla compuesto yo”?
Hay tantas...Todo el tiempo lo piensa uno. Muchas de Caetano Veloso, cualquiera de Leonard Cohen, Volando Voy... miles.
Creo que eres muy valiente a la hora de componer. Cuentas cosas muy personales si comparamos con otro músicos que se quedan más con la forma y la rima que con involucrarse en la contenido de la canción. ¿Te arrepientes de haberte involucrado demasiado, de alguna frase que no debiste decir, de algún sentimiento que no debiste reflejar? ¿Quizás alguna canción en la que te hubieras desnudado demasiado y te hubiera gustado que hubiera tenido menos repercusión?
No. Además, creo que lo importante de una canción no es la repercusión. Bueno, sí en el sentido de repercutir en otra persona. Pero no, algunas me afectan más y cuesta tocarlas, pero creo que dije lo que tenía que decir en esos momentos y otra cosa muy importante es que no me interesa componer de algo que no me emociona. Por eso elijo escribir de cosas que me tocan muy de cerca y elijo no hablar específicamente de esas cosas en las entrevistas precisamente para eso, no sentirme observado y dejar siempre un margen de duda sobre que es ficción y que realidad. La emoción es el móvil.
¿Alguna de tus canciones que recojan un poco tu esencia? ¿Que sea simbólica de tu manera de ser, de sentir las cosas?
No. La vida del ser humano tiene un grado de complejidad tan grande, que una única canción sería imposible que lo resumiera todo. Todas son verdad, pero no se pueden mirar todas a la vez. Es como una bola de espejos. Perseguimos la realidad de manera fraccionaria. Es un holograma. De hecho lo que te dije antes, entra en contradicción con lo que te digo ahora. Una línea de una poesía de Borges resume toda su vida, pero al mismo tiempo ninguna la abarca toda. Es una contradicción, pero no lo es. La huella digital de un músico son tres o cuatro palabras. Con eso, ya sabes de qué va. Ya sabes como es. Pero a su vez, ¿qué te dice eso? A veces todo y a veces nada. La realidad es muy compleja.
Médicamente, ¿la melancolía es sana?
Yo creo que la melancolía es sana, porque es muy diferente de la depresión. La melancolía es una tristeza con un punto de fuga. Sobre todo con un punto de compasión hacia ti y hacia los demás. Hay una cierta idea de que eso le pasa a otras personas. Eso la hace una tristeza llevadera, es una tristeza compasiva.

Tamara viste cazadora guateada y camisea Barbour. Vaqueros J Brand. Botas guantes y cinturón Harley Davidson y collar Uno de 50

Entrevista a Tamara Falcó

A los 26, ha decidido independizarse: trabajar para la firma d emoda Barbour y acaba de alquilar un apartamento en París, junto a su novio. Ya es...¿como todas las chicas de su edad?

Ester Aguado

Nos dijeron que suele llegar tarde a las citas- más aún si son por la mañana, porque es muy dormilona-, que cambiar su estilo iba a ser ’misión imposible’ porque tiene muy clara su imagen y lo que le gusta y que, en las entrevistas, no es una chica de reflexiones profundas. Pues bien: no acertaron ni una. Tamara echó por tierra todos nuestros temores con su natural simpatía, su adaptabilidad y ¡su talla 40 de pantalón! Es tan humana, tan divertida y, al mismo tiempo, tan ’Amélie’ (habla como piensa)que nunca te deja indiferente: cuando le conoces, le coges cariño para siempre. Empieza a contarnos cosas sin esperar a que le preguntemos: no es que hable por los codos- que también-, sino que está tan emocionada en este momento de su vida que le apetece hacernos partícipe de él. Imagen de Barbour desde el pasado mes de octubre, está diseñando ella misma una minicolección de chaquetas para la firma británica, además, se ha convertido en la cronista de moda de una prestigiosa revista del corazón " Iré a las pasarelas de París, Nueva York y Milán... ¡y daré mi opinión! Es un lujo porque siempre me ha apasionado la moda". Para colmo de bienes, acaba de alquilar un apartamento en el centro de la ciudad del Sena, para estar más cerca de su novio, el simpático Marco Noyer.
¿Cómo es que no os habéis animado a vivir juntos?
Necesitamos nuestros espacios: Marco está estudiando su segundo máster y quiere silencio... Yo no podría dárselo (risas). Además, me hacía ilusión tener mi propia casa, porque hasta hace poco, ¡compartía habitación con mi hermana Ana! Y también lo hago por respeto a mis padres (Isabel Preysler y Carlos Falcó, marqués de Griñón). Supongo que no les haría gracia que viviéramos juntos.
Sueles consultar con ellos todas las decisiones importantes, pero ¿qué pasó con el alquiler del piso de París?
Se lo dije cuando ya estaba hecho... ¡Y a Marco también! Fue una sorpresa para todos, pero yo estaba tan segura... Pocas cosas me han hecho tanta ilusión. Me quedé con el primero que me enseñaron en la agencia. ¡Es tan mono! La anterior inquilina era una ministra francesa...
¿Y qué vas a hacer allí exactamente?
Vivir en una ciudad que me fascina, empaparme de la cultura francesa, tan exigente, mejorar el idioma y ¡dar cursos de cocina! Es en serio...
¿Pero tú has frito un huevo en tu vida?
La verdad es que no, pero estoy progresando. Me he apuntado a una escuela en la que puedes ver lo que están haciendo a través de internet y, si te interesa, bajar corriendo y seguir las clases. Lo de navegar es increíble: estoy enganchadísima...
Cuéntanos alguna receta facilita con la que triunfar.
Vale, pero te la cambio por un truco para que las manos no te huelan a ajo... ¡No consigo quitarme ese olor de encima, aunque me lave mil veces!
Tendrás que convivir con él, como con los ‘paparazzi’...
Lo malo no es que te persigan, sino que sacan unas fotos horribles (risas). Mis amigas me llaman corriendo para decirme cuantos ‘aaargs’ me han puesto en ‘Cuore’. Nos partimos de risa. Yo soy la primera que cotilleo, en las revistas de corazón, los vestidos que llevan las actrices... Es humano.
Igual que no llegar a fin de mes. ¿Cómo te apañas ahora?
Antes de embarcarme en el alquiler, estuve echando cuentas, para tener un colchón. Impone vivir sola, pero me hacía tanta ilusión, que he preferido sacrificar algunos caprichos. Y si tengo que trabajar más, pues me pondré a ello: es un reto personal.
Tampoco serías la primera que volviera a casa...
De hecho, cuando estoy en Madrid, vivo en casa de mi madre y de mi ‘tío’ Miguel (Boyer). Él siempre dice que va a acabar poniendo apartamentos (risas). Aún quedan mis hermanos Ana y Julio José, que vive como un pachá... pero mi madre está feliz.
¿Qué has sacado tú de ella?
Pues, no mucho... Chábeli es la más parecida físicamente, y Ana, en la forma de ser: es constante, responsable, mucho más centrada que yo (risas).