Abel Gimeno

Bebe: "No soy feminista. Nunca lo he sido y nunca lo seré"

Bebe protagoniza algunos de los conciertos de 43 Live the Roof, donde nos habla de su carrera, la maternidad o el feminismo. 

Bebe ha sido una de las protagonistas de los últimos conciertos de 43 Live de Roof, con quien ha recorrido diferentes ciudades de España como Madrid, Valencia y Barcelona, para cantar, junto con otros grandes artistas, en las azoteas más selectas de las ciudades con más encanto de nuestro país. 

Aprovechamos el evento en la capital para charlar con Bebe sobre su carrera, la maternidad, o el feminismo. Y esto es lo que nos cuenta la cantante. 

¿Cómo has cambiado tú en más de una década de carrera? 

Pues no sé, he evolucionado en función de lo que he ido viviendo y de los años. Sobre todo siendo mamá; una se vuelve más madura.  Me he hecho mayor. Si me preguntas sobre la música… es una década de carrera.

¿Y cómo ha cambiado tu música? ¿Sientes que ha madurado contigo? 

La música sí creo que ha madurado, es diferente (dentro de lo que cabe) de un disco a otro. Hay sonidos que no estaban en los anteriores, hay maneras de cantar diferentes… También la manera de escribir muchas veces evoluciona, aunque sigo siendo yo, la lectura que vas haciendo a lo largo de los años va cambiando un poco, porque eso es lo que implica la madurez.

¿Qué es lo más difícil a la hora de crear y componer? 

Depende del día. Hay días que las canciones salen y… ¡paf! De repente las letras salen más fluidas o la música, o las dos cosas a la vez. Y hay días que tienes que trabajar mucho, hay canciones que he empezado mucho tiempo… Yo siempre por norma escribo las letras; son reflexiones. Entonces, de repente, hay cosas que tengo escritas desde hace años y que termino ahora, y  en realidad esa canción tiene más de dos años.

Lo más importante del proceso creativo y lo más real es que tienes que trabajarlo mucho. Que de repente hay canciones que salen en un día o en algún rato improvisando, pero no es lo habitual. La realidad es que sale cuando te pones a trabajar en ello. Además es muy divertido y mucho más estimulante porque al final cuando empiezas a coger ritmo y te engrasas salen muchas más cosas, muchas más.

A lo largo de tu carrera has protagonizado varias polémicas, ¿es fácil reponerse y hacer que el público se olvide y vuelva a centrarse en tu música? 

Yo creo que en la vida no debemos darnos demasiada importancia. Al final te escuchen o no te escuchen depende de los medios de comunicación, lo que quieran transmitir o no transmitir y lo que quieran polemizar o no polemizar.

¿Qué es lo mejor y lo peor de ser cantante? 

Todo es bueno. Todo es bueno, todo es positivo porque hago lo que me gusta, porque puedo expresar mis emociones, emocionarme, emocionar a los demás. Eso es increíble, no hay nada negativo.

¿Has sentido alguna vez que te superaba la fama? 

Bueno, está claro. Lo he hablado muchas veces, ¿no? Pero bueno, ya está. Esto es como todo, como cualquier trabajo; cuando conoces la maquinaria de las cosas aprendes a llevarlo bien y ya está, no tiene más importancia.

¿Y ser mujer en el mundo de la música? ¿Crees que has tenido más dificultades que tus compañeros masculinos? 

Quizás no he tenido más dificultades, pero sí hasta hace relativamente poco no había sentido que si no hubiera sido chica, me hubieran tratado de otra manera en algunos momentos.

¿Hubo un antes y un después en tu carrera antes de ser madre? 

Por supuesto, en mi carrera y en mi vida. 

¿Te consideras feminista? 

No. En absoluto. No soy feminista; nunca lo he sido y nunca lo seré. Soy una mujer, eso es lo que soy.

¿Crees que estamos en una situación de igualdad en nuestro país?

La verdad es que no, en muchos momentos no. Y hay muchas cosas que hay que ir mejorando. Sí es verdad que vivimos mejor que en otros países, pero no es suficiente. Sobre todo una de las grandes diferencias suelen ser los sueldos. Esa es, realmente, la mayor diferencia que hay.

¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo? 

Lo que más me gusta… hay muchas cosas que me gustan, como poder escribir, trabajar con las emociones, la libertad que me da muchas veces para poder estar con mi hija. Y, por otro lado, lo más complicado es la exposición.

¿Qué le pides al futuro? 

¡Salud!

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