J'Adore L'Or, de Dior. | D.R.

J’Adore L’Or, de Dior, el lujo que despierta los sentidos

Las flores más exquisitas, el diseño más sofisticado, el oro y el mimo artesano dan cuerpo y alma al regalo perfecto.

Hay muchas formas de entender el lujo, pero sin duda el mimo, la dedicación, el valor de lo exclusivo y lo excepcional, son algunos de sus ingredientes. Que Dior es sinónimo de lujo queda patente también en sus perfumes que son un cóctel de innovación, de tradición y de historia.

En 1951 Christian Dior eligió las tierras provenzales para escapar del frenesí parisino y perseguir su sueño de ser perfumista. Hoy, siguiendo su legado, la Maison Dior cultiva en la región de Grasse la rosa de mayo y el jazmín grandiflorum, que componen la esencia de uno de sus perfumes estrella. Estos campos gozan de una situación geográfica única, entre el mar y la montaña, que otorga a sus flores cualidades excepcionales.

En 2010, François Demachy creó la armonía de las flores más fragantes y bellas de la Provenza que dio vida a J’Adore L’Or, desplegando un lujo olfativo sorprendente. Cultivado en Grasse y recolectado a mano, al alba, después de que las flores se hayan abierto durante la noche, el jazmín grandiflorum brilla con una floralidad intensa, envolvente y afrutada. De los veranos soleados bañados por tormentas y de los inviernos suaves del sur de Francia, nace también la rosa de mayo, una maravilla de cien pétalos, generosa y rica en aromas. Es melosa, sutil, viva, carnal. La armonía se completa con la vainilla de Tahití y su encanto un poco amargo, el exotismo embriagador del ylang ylang y la sensualidad del nardo. ¡Qué nadie subestime el poder evocador de este perfume! Una gota en la muñeca te lleva de viaje por el espacio y el tiempo hasta la Provenza que enamoró a Monsieur Dior, a las noches de verano mediterráneas, a la naturaleza y a la tierra.

Las flores se abren durante la noche y se recolectan al alba.
El jazmín de Grasse es el corazón de J'Adore L'Or, de Dior.
Las flores se abren durante la noche y se recolectan al alba.
Los campos de Grasse, entre el mar y la montaña, otorgan a sus flores cualidades excepcionales. 
El jazmín de Grasse es el corazón de J'Adore L'Or, de Dior.
Se emplean tres horas de trabajo a mano para recolectar un kilo de jazmín.
El perfumista François Demachy  creó J'Adore L´Or en el año 2010.
Hacen falta entre 600 y 700 kilos de jazmín de Grasse para obtener 1 kilo de absoluto.

Regalar J’adore L’or es como regalar una joya única. Una quintaesencia floral alojada en un frasco dorado de una luminosidad que inmediatamente dan ganas de tocar. Las curvas sensuales de su ánfora emblemática se magnifican con un nuevo collar, animado por un movimiento orgánico gracias a un proceso inédito de grabado. J’Adore L’Or es un perfume que engloba lujo, feminidad, sensualidad y exotismo. Si la perfección existe, puede que este sea el regalo perfecto.

 

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